Viernes 3 de junio de 2005


López Obrador tendrá que ganar las elecciones primarias del PRD para optar a la presidencia de México

El cuarto intento de Cuauthémoc Cárdenas

Por A. G.

Ayer el Partido de la Revolución Democrática (PRD) celebró el acto que pretendía hacer oficial la candidatura de López Obrador a las elecciones presidenciales mexicanas. Pero no fue así. El tres veces aspirante a la presidencia de México, Cuauthémoc Cárdenas, anunció que también quiere presentarse a las elecciones de 2006.

Después de esta doble presentación, Cárdenas, buscó el relanzamiento de su imagen mundial y convocó a corresponsales extranjeros. Cárdenas aseguró, en primer lugar, que reúne las condiciones para conseguir la mayoría en las primarias del PRD. Después de esta victoria, a su juicio, tendría asegurada la presidencia.

Cárdenas considera que el paso más importante en su camino para convertirse en presidente de México son las elecciones primarias. Una vez superado el duelo contra López Obrador, ya no le importa la competencia de Roberto Madrazo, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ni del ex ministro de Interior Santiago Creel, que ha dimitido esta semana para hacer oficial su candidatura en representación del Partido Acción Nacional (PAN). A pesar de que el PRI haya tenido el poder durante 70 años y el PAN sea el partido que estos momentos gobierna México.

La confianza de Cárdenas ha provocado ciertas dudas en la cúpula del PRD. Los sondeos indican que López Obrador será el gran vencedor en las presidenciales. Sin embargo, la candidatura de Cárdenas, hijo del ex presidente Lázaro Cárdenas, tiene muchas posibilidades de ganar las primarias. Para ello, cuenta con el apoyo de muchos afiliados del partido que respaldarían su candidatura y que siempre lo han querido ver como presidente.

Este sector, partidario de Cárdenas, se opone con firmeza a López Obrador. Están disgustados porque en su equipo hay un miembro del Gobierno del ex presidente Carlos Salinas. Se trata de Manuel Camacho Solís, sospechoso de ser el responsable del presunto fraude electoral que en 1998 elevó a la presidencia a Salinas de Gortari y que supuso una derrota más para Cárdenas.

El presidente nacional del PRD, Leonel Cota, se enfrenta este dilema. Para evitar que López Obrador resultara derrocado, lo único que podría hacer es convencer a Cárdenas para que se retirara. Sin embargo, debe dejar el camino abierto a ambos aspirantes y que sea la democracia del partido quien eleja al candidato para las presidenciales. Aunque, el triunfo de Cárdenas tire por el traste las perspectivas de que este partido llegue, por vez primera, al poder.

Las últimas encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales, que ha publicado una vez más el diario oficial Reforma, otorgan cada vez más ventaja al alcalde de México D.F., López Obrador. El posible candidato del PRD está respaldado por el 36% de los mexicanos, frente al 34% que obtuvo en febrero pasado.

En segundo lugar está Roberto Madrazo, candidato PRI, con un 25%. Mientras tanto, el más perjudicado en esta encuesta es el aspirante de Vicente Fox, del PAN, Santiago Creel, ya que sus apoyos se han reducido del 25% al 24%.
En el mismo sondeo, pero respecto a las preferencias por partidos, el PRI encabeza las encuestas con un 25% frente al 21% que obtuvo en febrero, mientras que el PRD también ha subido puntos con un 23% frente al 19% de febrero. De nuevo, el PAN es el más perjudicado con un 21% frente al 26% de principios de año.

Las manifestaciones populares y el desenlace final del desafuero contra el alcalde parece que han beneficiado a los dos partidos de la oposición.

 

   

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