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Viernes
3 de junio de 2005
El
próximo 16 de octubre habrá un referéndum y
elecciones para la Asamblea Constituyente
Mesa,
decidido a solucionar la crisis de Bolivia
Por
Alba Gil
El
presidente de Bolivia, Carlos Mesa, ha decidido acabar con el clima
de inestabilidad social y política que inunda al país.
El camino por el que ha optado es convocar elecciones a una Asamblea
Constituyente por decreto. Los bolivianos acudirán a las
urnas el próximo 16 de octubre para decidir, vía referéndum,
el futuro de las autonomías y elegir una nueva Asamblea Constituyente.
El objetivo de Mesa es que el pueblo boliviano decida la implantación
de un estado de las autonomías, que incluya un principio
de solidaridad para redistribuir la riqueza de las provincias ricas,
como Santa Cruz, entre las provincias más pobres, con mayoría
indígena.
Mesa anunció
su decisión en la medianoche del jueves en un discurso retransmitido
por televisión. Las palabras del presidente boliviano cobraron
un tono dramático, pero ya conocido para los bolivianos.
Según el mandatario, “el país está viviendo
un momento de extrema urgencia, una situación de altísimo
riesgo y en ese contexto no podemos esperar una decisión
del Congreso”. Esta estrategia, ya fue utilizada el pasado
mes de marzo, cuando propuso adelantar las elecciones al 28 de agosto
y entregar el poder un mes después. Entonces no necesitó
hacerlo, la Ley de Hidrocarburos que estaba bloqueada salió
adelante.
La comparecencia
de Mesa ante el pueblo boliviano se produce después de que
el Congreso de la Nación no alcanzara un acuerdo, después
del fracaso de tres sesiones, para autorizar un llamamiento a una
nueva Constituyente. A este respecto, el mandatario dedicó
unas palabras al presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez,
donde se lamentaba que no se haya podido superar “la distancia
infranqueable de posiciones políticas”.
Fracaso
en el Congreso. Las tres sesiones parlamentarias de esta
semana han sido un fracaso. La primera de ellas, el pasado martes
fue suspendida por falta de quórum. Los parlamentarios de
Santa Cruz no acudieron al Congreso debido a los bloqueos en las
carreteras. Además, Vaca Díez tampoco asistió
debido a que consideraba que la seguridad no estaba asegurada. Sin
embargo, en los plenos del miércoles y jueves, donde sí
asistieron todos los diputados, las diferencias políticas
impidieron llegar a un consenso y suspendieron las sesiones.
Los distintos
partidos políticos están enzarzados en un mutuo cruce
de acusaciones. Desde Santa Cruz, departamento boliviano que concentra
la mayoría de los recursos petroleros del país, se
asegura que el partido de Evo Morales, Movimiento Al Socialismo
(MAS), se ha aliado con el Gobierno de Mesa para forzar la renuncia
de Vaca Díez. Por el contrario, el líder cocalero
acusa al sector empresarial de Santa Cruz y al Movimiento Nacional
Revolucionario (MNR), al que pertenecía el anterior presidente
Gonzalo Sánchez Lozada (que renunció hace 19 meses),
de estar planeando un golpe de estado.
Manifestaciones.
Mientras tanto, las protestas sociales han continuado, día
a día, intensificándose en las calles bolivianas.
El país está absolutamente paralizado. A lo largo
de esta semana, ha habido varios enfrentamientos violentos entre
manifestantes y las fuerzas de seguridad. A pesar de ello, los indígenas
y campesinos radicalizan sus protestas e incrementan los bloqueos
en las carreteras. Ya son más de 50 accesos cortados. Según
el Servicio Nacional de Caminos, las rutas que unen Bolivia con
Argentina, Perú, Chile y Paraguay están interrumpidas.
Pero los gritos
de protestas no son homogéneos. Mientras que la Central Obrera
Boliviana y la Federación de Juntas Vecinales del Alto presionan
al Gobierno con las exigencias de la nacionalización de los
hidrocarburos, el líder cocalero Evo Morales pide que las
empresas extranjeras paguen el 50% de regalías. Pero ambos
han mostrado su oposición a la decisión que ha adoptado
Carlos Mesa, la consideran inconstitucional. Y por esta razón,
continuarán con sus protestas.
Reacciones.
Evo Morales ha calificado el decreto como un “show más
del presidente Mesa”. El líder cocalero, que cuenta
con el respaldo de amplios sectores sociales, ha advertido que el
pueblo se puede “levantar” y “sacar a patadas
a Mesa” y a los parlamentarios. En la misma línea,
expresa su posición el Movimiento Nacionalista Revolucionario
(MNR), que no comprende cómo Mesa ha aprobado un decreto
considerado ilegal por varios de sus colaboradores. También
Acción Democrática Nacionalista (ADN) ha criticado
que el Ejecutivo haya sumido el rol que le corresponde al Poder
Legislativo, al Congreso.
Mientras, el
diputado del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, Guido Añez,
que también se opone al decreto que ha anunciado Mesa, ha
arremetido contra Evo Morales. Añez afirma que la postura
del presidente responde a la crisis que ha desatado el MAS, que
pretende imponer un socialismo constitucional.
En cambio, el
partido Unidad Nacional (UN) y los empresarios de Santa Cruz han
aplaudido el decreto. Pero, además, invitan a Mesa a que
de un paso más y convoque de inmediato unas nuevas elecciones
generales.
De momento,
Mesa cuenta con las críticas y la oposición de los
sectores sociales y políticos. Incluso, le sugieren que no
espere a octubre para convocar elecciones. Sólo queda esperar
si esto es el final de la crisis o el principio de un cambio de
gobierno.
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