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Viernes
3 de junio de 2005
Christophen
Cox podría sustituir a Willian Donaldson, que presentó
su dimisión el pasado miércoles
Los
lobbies empresariales logran derribar al presidente de la SEC
Por
Clark Parker
El
presidente de la SEC, William Donaldson, presentó su dimisión
en la tarde del pasado miércoles. Una noticia anticipada
desde hace meses en algunos portales financieros estadounidenses
en los que se dudaba que el antiguo correligionario de Bush resistiera
el acoso al que le estaban sometiendo de las cúpulas de algunas
de las grandes empresas cotizadas y desde el ala del Partido Republicano
más afín al vicepresidente Dick Chenney.
La elección de Donaldson se atribuyó a una apuesta
personal de Bush que quería al mando del supervisor bursátil
estadounidense un hombre conciliador, capaz de cambiar la imagen
de la agencia, muy deteriorada por su falta de respuesta a los escándalos
empresariales, sin molestar demasiado a las empresas cotizadas.
Y esa fue la actitud del antiguo presidente de la Bolsa de Nueva
York en la primera mitad de su mandato, que coincidió con
la publicación de la Sarbaness-Oxley, la dura ley de transparencia
empresarial que ahora las grandes corporaciones quieren suavizar.
Algo a lo que Donaldson se ha opuesto en los últimos tiempos.
De hecho, su actitud había cambiado e, incluso, se había
mostrado muy exigente al exigir el cumplimiento estricto de las
nuevas normas contables, bajo cuyo influjo, los beneficios empresariales
son menos brillantes.
Donaldson incluso ha recibido algunas acusaciones veladas que relacionaban
su rigor con la mala trayectoria de la Bolsa de Nueva York este
año, justo el que han entrado en vigor las nuevas normas,
Al final, las presiones han sido demasiadas. La dimisión
de Donaldson se conoció en la tarde de ayer después
de que la noticia fuese filtrada a la agencia Bloomberg.
Posteriormente, el todavía responsable de la SEC compareció
en una entrevista en la cadena CNBC. Sus palabras fueron comentadas
por su antecesor en el cargo, Harvey Pitt.
Televisión. En su alocución televisiva,
Donaldson señaló que que había llegado el momento
de volver junto a su familia. Eso sí, indicó que la
tarea que le habían encomendado estaba cumplida. Pero casi
nadie le cree. De hecho, asuntos tan vitales como la entrada en
vigor de la nueva reglamentación de la negociación
bursátil están aún pendientes. Lo mismo que
el resultado final del proceso de consolidación que han emprendido
los dos grandes mercados financieros estadounidenses. El Nasdaq
que ha adquirido la ECN Instinet y La Bolsa de Nueva York que quiere
adquirir Archipielago.
Christopher Cox, el nuevo jefe. George Bush ha
presentado hoy la candidatura del republicano Christopher Cox para
presidir la SEC. Trabajó como asesor en la Administración
Reagan para ser posteriormente elegido como congresista en 1988.
En 1995 se hizo famoso en Wall Street tras impulsar un cambio legal
en el que se limitaba a los minoritarios la posibilidad de denunciar
a las compañías.
A las cuatro y media de la tarde, hora española, el presidente
de EEUU, George Bush compareció en la Casa Blanca para presentar
al nuevo responsable de la SEC, Christopher Cox. En su discurso,
Bush defendió la experiencia de Cox demostrada en sus amplios
trabajos sobre regulación en los mercados financieros realizados
durantes su estancia en el Congreso. El presidente defendió
al antecesor en el puesto, William Donaldson recordando que llegó
a la SEC hace más de dos años en un momento de grave
crisis de confianza en los mercados derivada de unos escándalos
que provocaron la ruina de muchas familias estadounidenses. Según
Bush, Donaldson hizo un trabajo excepcional en la investigación
y búsqueda de culpables.
A su vez, Cox agradeció a Bush su elección y señaló
que sus primeros pasos en la SEC pasarán por mantener la
tendencia de recuperación de la confianza. El nuevo presidente
de la autoridad reguladora norteamericana señala que su actividad
es fundamental para la economía y que protegerá a
las industrias y a los mercados financieros.
Algunos comentarios malintencionados señalaban hoy en las
webs especializadas la amenazante sombra de Robert Rubin, actual
alto ejecutivo de Citigroup que fuera secretario del Tesoro con
Clinton. Dicen que si Cox fracasa en el intento, fracaso que iría
ligado a un aumento de la inestabliidad bursátil, él
jugará sus cartas.
También dicen que el buen entendimiento entre Rubin y Donaldson,
cuya acción ayudó a que se impulsara la limpieza en
la Bolsa de Nueva York tras la sonada despedida de Grasso, ha precipitado
la caída del ya ex-presidente de la SEC.
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