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Viernes
17 de junio de 2005
Los
venezolanos mantienen en bancos estadounidenses cuentas por valor
de 1.300 millones de dólares
Venezuela
'exporta' divisas a EEUU
Por
G. V.
Aunque
en Venezuela el Banco Central (BCV) y el órgano de administración
de divisas (Cadivi) aseguran no tener conocimiento del volumen de
dinero que mantienen los ciudadanos de este país en cuentas
en el exterior, lo cierto es que hay, y mucho. Y casi todo está
en EEUU. Según el ultimo informe elaborado por el Banco Internacional
de Pagos (BIS), los venezolanos tienen colocados en depósitos
en entidades financieras estadounidenses unos 1.300 millones de
dólares (1.080 millones de euros). Un dinero que las autoridades
de EEUU vigilan de cerca.
Según
el BIS, en el último trimestre de 2004 se produjo una salida
neta de capitales en Latinoamérica como consecuencia del
aumento de los depósitos realizados en bancos internacionales.
Estos pasivos en el exterior suman ya 289.000 millones de dólares
(240.253 millones de euros) tras incrementarse en 7.000 millones
(5.819 millones de euros). Y de esta última cantidad, casi
el 20% responde a colocaciones realizadas por venezolanos en bancos
de EEUU.
Venezuela.
Los residentes en Venezuela mantenían colocados
en depósitos en entidades estadounidenses 1.300 millones
de dólares (1.080 millones de euros), una cifra sólo
superada por los mexicanos con 1.600 millones de dólares
(1.330 millones de euros), los restantes 4.100 millones de dólares
(3.408 millones de euros) que salieron de la región en el
último trimestre de 2004 no tuvieron como destino ningún
país en particular.
Pero
el dinero que los venezolanos han confiado a los gestores estadounidenses
corre peligro. La situación de estas cuentas es en estos
momentos complicada porque Washington las vigila de cerca. El Gobierno
de George Bush pretende detectar a través de los intermediarios
venezolanos los capitales que puedan proceder de la corrupción
en el país latinoamericano. Es decir, básicamente
busca funcionarios y miembros del Gobierno de Chávez con
negocios oscuros. Se trata, según algunos observadores, de
una acción más enmarcada en el aumento de las hostilidades
entre EEUU y Venezuela y en la obsesión de Washington por
desprestigiar al mandatario venezolano.
Aunque el aumento
de las cuentas de ciudadanos venezolanos en el sistema financiero
estadounidense no tiene por qué responder a un intento de sacar
el dinero 'corrupto' del país. O por lo menos no sólo
a eso. Muchas de esas cuentas son utilizadas para realizar operaciones
en el mercado paralelo del dólar tras la imposición
por parte del Gobierno de Chávez de instrumentos de control
de las divisas.
Argentina.
El informe del BIS revela otro dato curioso. Los
grandes bancos internacionales parece que dudaban del éxito
del proceso de reestructuración de la deuda en Argentina.
Esa podría ser la explicación que está detrás
de la reducción de la exposición de la banca internacional
en este país latinoamericano.
En
el cuarto trimestre de 2004, el crédito a corto plazo concedido
a prestatarios argentinos se continuó reduciendo. La caída
fue de 4.000 millones de dólares (3.303 millones de euros)
hasta alcanzar un stock a finales de diciembre de 18.900
millones (15.608 millones de euros). Y la suerte del país
austral ha influído en toda Latinoamérica.
El estudio del
BIS muestra que el valor en dólares de los compromisos de
pago asumidos en la región ha caído en 69.000 millones
de dólares (56.982 millones de euros) desde el año
2000, y casi la mitad de esa reducción tiene su origen en
la caída de los préstamos a corto plazo concedidos
a residentes de Argentina. Es de esperar que esta tendencia se revierta
en los próximos meses tras el éxito del canje de la
deuda en default.
La desconfianza
que generaba Argentina entre los banqueros internacionales se ha
apreciado sobre todo en la actitud de las entidades financieras
españolas y estadounidenses que son las principales acreedoras
de Latinoamérica. En
ambos sistemas bancarios la exposición se ha ido trasladando
desde Argentina a México. En el caso de las firmas españolas
destaca el hecho de que los compromisos de cobro asumidos en la
región (a través de la concesión de préstamos
o compra de deuda) a corto plazo se han reducido debido a que han
sido más reacios a prestar dinero a ese plazo, fundamentalmente
en Argentina, mientras que desde el año 2002 están
incrementado su exposición a largo plazo en países
como Venezuela, Brasil o México.
México.
Esta
actitud demuestra que la comunidad internacional ha aumentado su
confianza en economías como la brasileña o la mexicana,
algo que corroboran otros datos. Los inversores aprecian mucho su
papel. En el primer trimestre del año, estos dos países
han sido
las naciones latinoamericanas más activas en los mercados
de deuda, con unas emisiones netas de 3.600 millones de dólares
(2.972 millones de euros) y 2.600 millones (2.146 millones de euros),
respectivamente. El informe del BIS destaca que las empresas estatales
mexicanas han sido las únicas en la región que entre
enero y abril mantienen una posición neta de endeudamiento
positiva.
Igual
que ha ocurrido en algunos países asiáticos, las dos
principales emisiones que se han realizado entre enero y marzo de
este año en la región se han denominado en euros. Una
de ellas ha sido la realizada por la República de Venezuela
por valor de 1.000 millones de euros (bonos a 10 años con cupón
7%) y la otra, por igual valor, la ha protagonizado Pemex Proyect
Funding Master Trust y está garantizada por Petróleos
Mexicanos (Pemex).
En México,
el Gobierno de Fox también anunció la colocación
de 1.000 millones de dólares (825,6 millones de euros) en
bonos a 10 años y con un spread de 145 puntos básicos
por encima de la deuda del Tesoro de EEUU a amortizar en el mismo
periodo. Este país se ha beneficiado del hecho de que dos
agencias de calificación, Moody's y Standard & Poor's,
han incrementaron a principios de año el rating
de México, desde 'Baa2' a 'Baa1' en el primer caso, y en
el segundo desde 'BBB-' a 'BBB'.
Respecto a Brasil, el Estado realizó dos emisiones denominadas
en dólares, por valor de 1.250 millones (1.032 millones de
euros) y 1.000 millones (825,6 millones de euros), respectivamente.
También
destaca la actividad de Colombia, no por su volumen, sino porque
este país realizó dos colocaciones en su moneda nacional
en los mercados internacionales, cuyo cupón se paga en dólares.
Parece que los
inversores confían más en la región que sus
propios ciudadanos. Mientras que los mercados devoran su papel y
los bancos, salvo en el caso coyuntural de Argentina, incrementan
su exposición a largo plazo, los latinoamericanos sacan su
dinero fuera. Los fantasmas del pasado todavía están
muy presentes en los países del subcontinente.
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