|
Viernes
17 de junio de 2005
El Instituto
Federal electoral fija topes para las contribuiciones privadas a
las campañas de los candidatos
El
dinero de la elecciones mexicanas
Por
Americaeconomica.com
Las
sospechas de financiación irregular que han planeado sobre
el alcalde de México D.F., Andrés López Obrador,
han convertido los prolegómenos de la batalla por la Presidencia
de México, en la que Obrador aún lleva ventaja, en
un canto a la transparencia. Tras varios anuncios realizados por
los contendientes sobre su disposición a publicar de cuánto
dinero disponen para su campaña, y de dónde viene,
el Instituto Electoral mexicano (IFE) ha tenido que intervenir para
fijar las reglas del juego.
En
primer lugar, el IFE ha determinado que todas las aportaciones que
reciban los partidos políticos deberán ser incluidas
en sus ingresos anuales, para ser incorporados en su fiscalización.
Pero estas aportaciones tienen un límite. El total de los
desembolsos privados de los simpatizantes de los partidos no podrá
superar los 195,36 millones de pesos (15 millones de euros).
De forma individual,
las aportaciones que realicen las personas físicas no podrán
exceder de 976,82 pesos (75.000 euros). En el caso de los donativos
en especie, deberán efectuarse por medio de un contrato legal
que acredite la personalidad del donante, el valor o coste del bien
aportado y la descripción exacta.
En este último
caso, las acciones del IFE irán todavía más
allá. Y es que, el organismo ha firmado un convenio con el
organismo no gubernamental México Transparente (MT) para
vigilar la compra de material electoral y la contratación
de servicios que se realicen para las elecciones presidenciales
de 2006. El objetivo es identificar las empresas más fiables
y después el IFE comunicará esta información
a los partidos políticos.
La reacción
del organismo electoral se produjo, en un principio, por el anuncio
del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de crear una Comisión
de Transparencia, Fiscalización y Rendición de Cuentas
para las precampañas de los candidatos a este partido a las
elecciones presidenciales. Este nuevo órgano cuidará
de que el PRI respete la Ley Electoral mexicana en todo lo que se
refiere a gastos de imagen y promoción política.
Algunos miembros
del PRI creen que la nueva Comisión de Transparencia permitirá
mantener la unidad y evitar las discrepancias internas del partido,
provocadas por los posibles enfrentamientos entre los candidatos
a la Presidencia. Como, por ejemplo,
algunos rumores que indican que ciertos candidatos del PRI, como
Tomás Yarrington, Enrique Jackson, Arturo Montiel y Enriquez
Martínez, han invertido grandes cantidades de dinero en sus
precampañas.
El candidato
presidencial que, según los sondeos, tiene más puntos
a su favor, según los sondeos, para convertirse en 2006 en
presidente de México, López Obrador, también
ha apostado porque el término "transparencia" sea
la bandera de su precampaña. Y para demostrarlo ha asegurado
que no
aceptará donativos de empresarios u otros grupos con intereses.
López
Obrador, que ya está plenamente involucrado en la batalla
electoral contra el también candidato del PRI, Cuauthémoc
Cárdenas,
aseguró a principios de la semana pasada a la prensa local
que "la
entrega de dinero será voluntaria y no implicará ningún
compromiso". A este respecto, Obrador puntualizó, que
no quiere ser "un rehén de grupos de intereses, ni quiero
llegar atado de pies y manos a la Presidencia".
Para llevar
a cabo este objetivo, López Obrador ha designado como estrategas
a cinco coordinadores, que aglutinan a más de 8.000 comités
que forman parte de la alternativa política que representa,
el denominado Proyecto Alternativo de Nación.
Si estas declaraciones
de intenciones se concretan, las próximas elecciones presidenciales
de México podrían pasar a la historia como las más
limpias y las más transparentes del país. Sentarían
un precedente, dado que en los comicios mexicanos siempre han estado
"emborronados" por los indicios, no probados, de irregularidades
en la financiación.
|