|
Viernes
17 de junio de 2005
Cuba
ordena la nómina de sus aliados empresariales
La
Habana es sólo para los grandes
Por
Cuba Económica
La
tendencia se inició en 2002 y parece imparable. Al Estado
cubano han dejado de interesarle mantener empresas mixtas con los
inversores internacionales de pequeño y mediano tamaño,
los mismos que hace una década contribuyeron a la apertura
y al relanzamiento del país.
Los
propios datos oficiales del Ministerio de Inversiones Extranjeras
muestran el fenómeno. En 2002, el Estado cubano matenía
asociaciones empresariales con 412 compañías internacionales,
a finales de 2004 sólo quedaban 313. Y,
según las previsiones de varios empresarios españoles
con intereses en la isla que siguen los procesos de renovación
en curso, al menos 68 más serán cerradas o liquidadas
antes del final de 2005.
Es decir, que en un plazo de tres años el 40,29% de los negocios
conjuntos que estaban establecidos en la isla habrá dejado
de existir.
El
fenómeno afecta con igual dureza a las producciones cooperadas,
en las que el inversor extranjero proporciona la financiación
y los medios para producir. De las 313 compañías de
estas características que había en 2003, se pasó
a 133 a finales del pasado año.
Los
primeros síntomas empezaron a detectarse en las zonas francas.
Las fuentes consultadas lo explican así: “En cuanto
los cubanos pudieron negociar directamente con los suministradores
internacionales prescidieron de sus socios”.
Pero
quienes se ven obligados a abandonar la isla, a veces se enfrentan
a un problema más complejo que esa presunta deslealtad. Se
trata de las dificultades para recuperar la inversión inicial
que debía provenir de los beneficios conjuntos. ¿Qué
hacer cuando el negocio ya no existe y el dinero no se ha recuperado?
No
se trata exactamente de que la isla quiera prescindir de todos sus
socios internacionales. Las grandes empresas aún interesan.
Sobre todo en los sectores considerados clave para la economía
del país como la minería, el turismo, la energía
o la biotecnología. En fín, todos aquellos donde,
por el momento, Cuba no ha podido conseguir la autosuficiencia,
ni siquiera con la ayuda de los nuevos socios de Venezuela o China.
Precios.
Y mientras, los precios empiezan a subir en Cuba. ¿Será
una consecuencia de las últimas imposiciones adoptadas por
el Gobierno sobre el peso convertible? Cubacel,
la operadora de telefonia movil de la isla, ha envíado una
carta a sus clientes para comunicarles que, a partir del próximo
día 17 de julio, van a entrar en vigor una nuevas tarifas
para sus servicios que pasarán a costar 60 centavos de dólar
por minuto desde los 40 actuales. Es decir, que se va a aplicar
una subida del 50% en el precio de las llamadas.
A
cambio, el servicio de correo de voz será gratuito. Eso sí,
las llamadas que se realicen a la central para recibir los mensajes
grabados se facturarán con el mismo precio que el resto de
las comunicaciones. Además, la operadora ha introducido un
nuevo sistema de numeración.
Para
comunicarse entre móviles en la isla habrá que marcar
el cinco antes del número con el que se desea hablar, mientras
que en las comunicaciones de móvil a fijo habrá que
anteponer el cero. En el caso de las llamadas que se realicen de
fijo a móvil, se marcará primero el cero, luego el
cinco y finalmente el número del celular con el que se pretende
comunicar.
La
carta de Cubacel a sus clientes no explicaba si también hay
cambios en la numeración telefónica cuando las llamadas
se realizan desde el exterior. En cualquier caso, los miembros de
la delegación cubana que han asistido al último consejo
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra
(Suiza) seguramente habrán agotado el saldo de sus teléfonos
móviles. La noticia merecía la pena. Y para celebrar
un triunfo de este calibre uno debe olvidarse de la factura telefónica.
OIT.
Cuba será hasta el 2008 miembro del Consejo de Administración
de la OIT. El país caribeño, que en numerosas ocasiones
ha sido cuestionado por esta organización por su presunta
falta de libertad sindical, fue elegido en las elecciones trienales
que en esta ocasión se han celebrado en el marco de la Conferencia
Internacional del Trabajo en Ginebra a la que asistió el
ministro de Trabajo cubano, Alfredo Morales.
Morales
se mostró muy satisfecho por la decisión y aseguró
que es el resultado del reconocimiento a los logros conseguidos
por Cuba en el terreno laboral.
También destacó el hecho de que su elección
se ha conseguido a pesar de que EEUU, que ocupa un lugar permanente
en este órgano, se ha opuesto y, según ha denunciado,
se ha dedicado a realizar varias maniobras para "torpedear
la candidatura del país".
Pero
los intentos de Washington resultaron imposibles ante el inmaculado
curriculum laboral que puede exhibir Cuba. Morales destacó
la conquista del pleno empleo y el hecho de que existe seguridad
social para todos. También
mencionó la situación del empleo en la isla caribeña
entre los jóvenes. El ministro explicó que la juventud
consigue puestos de trabajo gracias a que el Gobierno cubano ha
dedicado una especial atención a su educación, formación
y aprendizaje.
Quizá
los inversores internacionales, sin embargo, no estén del
todo de acuerdo con la exposición triunfalista del ministro.
Eso sobre todo, un problema de sueldos. Del hecho de que la agencia
empleadora suele cobrar una cantidad 20 veces mayor que la que finalmente
reciben los asalariados de las empresas mixtas de la isla. Además,
tras las últimas disposiciones monetarias ni siquiera 'pillan'
dólares. Cobran en pesos convertibles.
Claro
que la diferencia de cambio actual le resulta beneficiosa. Dan pesos
cubanos por un convertible y se esperan nuevas maravillas procedentes
de esta cotización que fija unilateralmente el Estado cubano
sin la molesta intervención de los operadores de divisas
de los mercados financieros internacionales.
El
viejo enemigo. Pero el viejo enemigo estadounidense siempre
estará ahí. Aunque sus productos se han visto menos
por la isla últimamente. En los cuatro primeros meses del
año, EEUU ha exportado hacia Cuba productos agrarios por
valor de 131,4 millones de dólares (109,2 millones de euros),
un 24,3% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Según los datos del Consejo Económico y Comercial
EEUU-Cuba (Ustec), es la primera vez en cuatro años que el
comercio bilateral entre estos dos países desciende.
El
Ustec destaca que las caídas más significativas se
produjeron en marzo y abril, cuando la Oficina de Control de Bienes
Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EEUU decretó
que la empresa estatal cubana Alimport debía pagar sus compras
en el país norteamericano en efectivo y por adelantado. En
esos dos meses se adquirieron productos de EEUU por valor de tan
sólo 79 millones de dólares (65,67 millones de euros),
un 83,5% menos que en el mismo periodo de 2004. El presidente del
Ustec, John S. Kavulich, ha asegurado que es una decisión
política de la isla y no el resultado de estas restricciones.
Kavulich
dice que Cuba siempre ha utilizado estas compras como elemento de
presión política. Ha exigido una fidelidad muy poco
comercial a las empresas estadounidenses a las que pagaba en efectivo.
Por eso ahora La Habana dosifica sus dólares para que sus
aliados estadounidenses entiendan el mensaje.
Quizá
la presión dé resultado. Los productores de los Estados
del Sur de EEUU se han reunido en Mobile (Alabama) en la IV Cumbre
Nacional sobre Cuba para defender su derecho a comerciar con el
país caribeño y para pedir a la Administración
Bush que levante el bloqueo económico que pesa sobre la isla.
Los
empresarios agrícolas estadounidenses aseguran que el embargo
está generando un gran perjuicio económico a EEUU
y destacan que el Gobierno de Fidel Castro ha respetado siempre
los acuerdos firmados.
El
encuentro pretendía servir para concienciar al Gobierno estadounidense
de la necesidad de permitir a los productores del país que
comercien sin restricciones con la isla. Según un estudio
de la New School de Nueva York, patrocinadora de la Cumbre, los
Estados del Sur pierden mucho dinero con el bloqueo. Sólo
en exportaciones de arroz no realizadas por los estados del Delta
del Missisipi debido al embargo se pierden al año 150 millones
de dólares.
Mientras,
el juego diplomático entre la isla y Europa se sigue desarrollando
en términos de esgrima de alta competición. Los
últimos acontecimientos ocurridos en Cuba durante la reunión
de opositores en La Habana, un evento que se celebró sin
que las fuerzas de seguridad del país hicieran nada por impedirlo
pero que generó malestar en algunos países por la
expulsión de varios periodistas y políticos conservadores,
no ha impedido que en Bruselas se impusieran una vez más
las tesis del Gobierno español de José Luis Rodríguez
Zapatero.
Diálogo.
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión
Europea (UE) acordaron mantener suspendidas las sanciones diplomáticas
contra la isla. El Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores
de la UE (Cagre) aprobó un texto en el que reitera su disposición
a mantener el diálogo con el Gobierno de Cuba. Una postura
que fue vehementemente defendida por el canciller español,
Miguel Ángel Moratinos, con el argumento de que es la mejor
estrategia para promover la apertura del país.
No
obstante, a petición del ministro de Exteriores alemán,
Joschaka Fisher, se modificó el borrador inicial para incluir
un par de matizaciones. Entre ellas, que el objetivo del diálogo
es obtener resultados tangibles no sólo en los ámbitos
políticos, económicos y de cooperación sino
también en "las áreas de derechos humanos, democratización
y la liberalización de los presos políticos".
Y
Cuba hace esfuerzos por explicar a los que no se muestran excesivamente
devotos de los últimos logros de la Revolución que
incluso su sistema penitenciario es mucho más avanzado que
el de los países europeos. Tienen la figura de los jueces
de ejecución, el apoyo de las organizaciones sindicales y
sociales. Y cuando a un preso se le concede la libertad condicional
en la isla siempre sale del trullo con un puesto de trabajo.
Pero
tanta comprensión con los ciudadanos que cometieron delitos
y ya han pagado la deuda correspondiente con la sociedad no ha conmovido
al presidente de EEUU, George Bush, quien aseguró durante
su intervención en la Asamblea de la OEA que se celebró
a principios de junio en Fort Lauderdale (Florida) que algún
día “la ola de libertad alcanzará las costas
de Cuba” y afirmó que cuando llegue ese momento, la
isla tendrá un puesto en este organismo.
En
este mismo marco, la secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice,
se reunió con representantes del exilio cubano, cuyos representantes
destacaron la importancia de que el encuentro se celebrará
en la Asamblea de la OEA, una organización en la que el Gobierno
de Cuba no participa, “pero el pueblo está representado
a través de la oposición”, según afirmaron
miembros del Consejo por la Libertad de Cuba. Una asociación,
por cierto, bastante cuestionada en Miami (EEUU), donde el peso
de los cubanos que emigraron por motivos económicos en la
última década va adquiriendo consistencia. Sólo
le falta organizarse y dar su opinión conjuntamente. A lo
mejor, Carlos Saladrigas, tiene en su mano el metrónomo.
|