Viernes 17 de junio de 2005


La tendencia del siglo XXI avala una política de globalización

La siderurgia se mueve

Por Alberto Miguel Arruti

Las grandes empresas siderúrgicas invierten, cada día más, fuera de la Unión Europea (UE). Por ejemplo, Arcelor, que es la mayor siderúrgica mundial. Ha ejercitado sus opciones de compra en la brasileña Companhia Siderúrgica de Tubarao (CST) y ha adquirido 4.821,17 millones de acciones, que representan el 24,5% del capital con derecho a voto y 19,5% del capital total, por 184 millones de dólares (150 millones de euros), con lo que la participación se sitúa en el 94,7% del capital con derecho a voto y en el 72,8% del capital.

También Arcelor ha adquirido 786,6 millones de acciones a California Steel Industries a un precio de 35,30 dólares (29,17 euros) por cada mil acciones.

Por otra parte, el grupo Acerinox, que es el tercer fabricante mundial de acero inoxidable, invertirá, este año, 254 millones de dólares (210 millones de euros) con el fin de mantener su competitividad. De la cantidad anteriormente citada, se destinarán 193,61 millones de euros (160 millones de euros) a nuevos equipos, de los que 108,9 millones de dólares (90 millones de euros) corresponderán a la filial norteamericana Nort American Stainless (NAS).

Aquí está prevista la construcción de un cuarto laminador en frío. Entre 30,25 y 36,30 millones de dólares (25 y 30 millones de euros) se otorgarán a la sudafricana Columbus y entre 50,82 y 53,24 millones de dólares (42 y 44 millones de euros) a la fábrica de Campo de Gibraltar (Cádiz). Se trata, con estas inversiones, no sólo de mantener la competitividad de Acerinox, sino también de reducir el consumo de energía. También Aceronix ha ampliado del 64% al 76% su participación en Columbus, al adquirir el 12%, en manos de Higdveld Steel, que es el primer productor mundial de vanario.

Esta empresa se ha desprendido del 1,42%, que poseía en Acerinox. También se harán inversiones con el fin de construir nuevos centros de servicios, con los que Chicago, Atlanta, Los Ángeles y Toronto. Otras inversiones serán dedicadas a la construcción de almacenes, como el proyecto en Polonia, donde, en 2004, se compró un terreno, cerca de Varsovia, de 21.000 metros cuadrados.

Acerinox estudia la posibilidad de llevar a cabo una compra, en algún país del sudeste asiático. En esta zona del mundo, el consumo y la demanda de acero inoxidable registra un espectacular crecimiento. Este grupo ha aumentado, en un 26% los beneficios en el primer trimestre del presente año.

Actualmente, el objetivo de Acerinox consiste en alcanzar una producción de tres millones de toneladas en el 2007, lo que representaría un millón de toneladas en cada una de sus tres fábricas, EEUU, Sudáfrica y España. En el pasado año, Acerinox tuvo una producción de 2.329 millones de toneladas, lo que equivale al 9,4% de la producción mundial de acero inoxidable.

El presidente de Acerinox, en una entrevista, se mostró escéptico en lo referente al Protocolo de Kyoto. Mientras el Protocolo no sea firmado por China y EEUU, su eficacia será limitada. Esta empresa ha ampliado a quince el número de los miembros del consejo de administración.

Acerinox tuvo un beneficio neto consolidado de 366,53 millones de dólares (302,9 millones de euros) a lo largo del pasado año y la facturación consolidada creció un 38,7%, hasta alcanzar los 4.890 millones de dólares (4.010 millones de euros).

Todos estos hechos avalan una política de globalización que es, pese a todas las dificultades, la que parece más adecuada en estos primeros años del siglo XXI.

   

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