Viernes 17 de junio de 2005


Zapatero pide a la UE un último esfuerzo para conseguir el acuerdo presupuestario

El jaque mate de Blair

Por Americaeconomica.com

Tony Blair va a convertirse es la estrella indiscutible de la reunión del Consejo Europeo de Bruselas con el que se cierra la Presidencia de turno de Luxemburgo. El premier británico, que ocupará a partir del 1 de julio la más alta jerarquía de la Unión Europea (UE) durante los siguientes seis meses está a punto de conseguir sus dos objetivos: Mantener intacto el cheque británico y dejar fuera de juego al poderoso eje franco alemán.

Blair empezó a moverse en la mañana del jueves 16 de junio. Algunos de los funcionarios de su gabinete difundieron entre las agencias de prensa internacionales una oferta de negociación sobre el presupuesto europeo para el periodo 2007-2013.

En la propuesta se pide un análisis exhaustivo de todas y cada una de las partidas de las cuentas comunitarias. El golpe de efecto sin embargo consiste en que Reino Unido ha planteado hoy a sus 24 socios que el país está dispuesto a no recibir 700 millones de euros anuales a lo largo de los próximos siete ejercicios de los 4.600 millones que componen el llamado cheque británico. Blair justifica su oferta en que no quiere perjudicar a las economías de los países del este que se acaban de incorporar a la UE.

Estas naciones quedarán exentas de hacer contribuciones al cheque, y al mismo tiempo podrían recibir parte del dinero a la que renunciarían los británicos. Blair ha explicado a sus colegas que los diez países no tienen por qué pagar por una disputa entre Reino Unido y Francia. Además, Blair va a exigir a todos los países, especialmente a Francia, que también renuncie a algunas de sus exigencias.

A su vez, Reino Unido quieren que se reestructure totalmente la Política Agraria Común (PAC), algo a lo que no puede arriesgarse Francia y en lo que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, está obligado a ser cauteloso.

Al cierre de esta edición, la segunda y última jornada de la Cumbre de Jefes de Estado de la UE que se celebra en Bruselas mantenía el ambiente pesimista. Zapatero, se ha reunido esta mañana por separado con el presidente francés, Jacques Chirac y su homólogo alemán, Gerhard Schröder, para constatar que la actitud británica de defender su “cheque” impide los avances. Zapatero y Chirac se han comprometido a defender las subvenciones agrarias y el presidente español ha pedido a sus colegas que hagan un último esfuerzo por llegar a un pacto.

 

Según se están desencadenando los acontecimientos, parece que los fondos de cohesión van a quedar en segundo plano. Zapatero, sin embargo, también se ha unido en los compases iniciales de la batalla a fijar la posición española desde un punto de vista de máximos. Ha dicho que defenderá un periodo de transición de cinco años para que España siga recibiendo este dinero de la UE y que no admitirá que esta nación se convierta en contribuyente neta al presupuesto comunitario hasta el año 2014. Si no hay cambios de última hora, el premier luxemburgués, Jean-Claude Juncker, terminará su presidencia de turno sin haber conseguido dejar cerrado el acuerdo presupuestario y nadie espera que en los próximos seis meses, con Londres a la cabeza de la Unión, haya progresos.

Pero sí habrá algún acuerdo en esta Cumbre. Todo parece indicar que los 25 aceptarán la propuesta del presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, de donar a los países pobres todo el dinero que Bruselas recauda anualmente por las multas que la Comisaría encargada de vigilar la competencia impone a las empresas.

También los países de la UE confirmarán su compromiso para dedicar al tercer mundo el 0,7% del PIB a partir de 2015. Y precisamente, Blair ha sido uno de los promotores de este proyecto. El mandatario británico fue el responsable de la reciente decisión del G-8 de condonar la deuda a las 13 naciones más pobres del mundo.

   

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