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Viernes
17 de junio de 2005
La demanda corporativa abre paso a los servicios sobre IP
Los
fabricantes impulsan el desarrollo del NGN
Por
E. B. T.
| En
los ambientes especializados se sabe que desde hace tiempo
la tecnología Next Generation Network (NGN), que permite
a los teléfonos convencionales ser utilizados en combinación
con el protocolo IP como transmisores de paquetes de datos,
voz e Internet está desarrollada por completo y es
operativa.
Incluso aplicable conjuntamente con cualquier dispositivo
inalámbrico de los que ya se conocen. Además,
supondría recortes sustanciales en las facturas de
los clientes y una mayor flexibilidad, espacial y temporal,
para acceder a los servicios deseados. ¿Entonces qué
razón hay para que estos dispositivos no se comercialicen?
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Las fuentes
consultadas al respecto por “EL BOLETIN DE LAS TELECOMUNICACIONES”,
culpabilizan a las operadoras de este retraso. Los “carriers”
no parecen, por el momento, muy interesados en ofrecer estos productos
de forma masiva, porque podría afectar a sus menguantes ingresos
recurrentes. Pero, el asunto está en el aire.
Los fabricantes
de terminales y software quieren abrirse camino a un mercado en
el que ven una garantía de futuro.La competencia y las demandas
de los grandes clientes corporativos están forzando el cambio.
Las operadoras parecen dispuestas a perder facturación en
esos mercados, a cambio de mantener cuota.
Por eso empiezan
ofrecer, al ritmo más lento posible, equipos y soluciones
NGN que permiten los desarrollos IP en este segmento. Pero los fabricantes
no tienen bastante con ésto y han roto un pacto no escrito.
Varios de los principales suministradores de terminales del mundo
están promocionando con fuerza sus nuevos equipos, que incluyen
dispositivos wi-fi con capacidad de Unlicensed Mobile Acess (UMA)
y permiten la convergencia de servicios sobre protocolo IP y la
conexión con equipos de telefonía fija.
Quieren que
se universalice la demanda. Eso explicaría, según
algunos expertos, que en el plazo de un mes, Motorola, Nokia, Alcatel
y Lucent hayan presentado sus nuevos terminales con todo lujo de
detalles. Y tienen aliados en el equipo contrario. Pequeños
operadores que quieren abrirse paso abaratando servicios como, por
ejemplo, la estadounidense MidWest Wireless o la finlandesa Saunalahti.
También
algún antiguo miembro del club de las grandes como BT, que
lucha por recuperar su esplendor. Y, quizá la convergencia
y el IP no sea el único campo donde los fabricantes tomen
la iniciativa. Ericsson acaba de llegar a un acuerdo con Napster
para ofrecer en exclusiva desde sus terminales, con independencia
del “carrier”, un servicio de descargas musicales.
Llega
el UMA.El Uma es una nueva especificación wireless
que permite la conexión con dispositivos inalámbricos
a los terminales de un mismo usuario. Sirve para conectar un móvil
con un fijo o un ordenador y desde allí disfrutar del IP.
Nokia
apuesta fuerte por la convergencia
entre fijo y móvil . Sería impensable que
Nokia, líder del mercado mundial, no tuviera confianza en
el futuro del teléfono móvil. La compañía
espera un crecimiento del 15% en el número de abonados para
finales de año, lo que elevaría la cifra a casi 2.000
millones en el mundo.
Pero, el único
fabricante europeo que se mantiene en carrera quiere moverse hacia
otros terrenos, donde hay márgenes sin amenazas de competencia
asiática. El “leit-motiv” de esos movimientos
es la convergencia entre telefonía fija y móvil (FMC)
en las empresas.
La FMC es un
tema de moda. La presentación por BT de su nuevo Bluephone
es sólo una manifestación. Todo el mundo tiene la
vista puesta en diversas formas de convergencia. Tres acuerdos anunciados
por Nokia en las últimas semanas han puesto en evidencia
que su estrategia en el mercado corporativo pasa por la integración
de su serie 60 con las centralitas.
Avaya, Cisco
y OnRelay son los socios con los que desarrollará interfaces
que harán posible iniciar, recibir y transferir llamadas
indistintamente desde el móvil o a través de una centralita.
No se trata de incorporar el tráfico móvil en la infraestructura
sino de "movilizar" (sic) las funciones de la centralita.
Esto permitirá
que las empresas asignen un único número y un sólo
buzón a sus trabajadores, estén dónde estén
y sea cuál sea el acceso o el dispositivo de conexión.
Y así ahorraran costes.
Según
la consultora Ovum, casi la mitad de la factura telefónica
de las empresas se va en móviles. Pero, al mismo tiempo,
están satisfechas con la productividad en el uso de la telefonía
fija -lo que es compatible con su evolución hacia el IP-.
Les gustaría mejorar los resultados absorbiendo en las redes
corporativas el volumen de llamadas a móviles. Bueno para
Nokia.
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