Miércoles 29 de junio de 2005

El Congreso de México aprueba el nuevo régimen fiscal de Pemex

El Congreso mexicano ha aprobado el nuevo régimen fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex). A partir del 1 de enero de 2006, la factura tributaria de Pemex estará ligada sólo a la cantidad de petróleo que produzca. Además, cuando el precio promedio del barril de crudo supere los 22 dólares (18,24 euros) por barril,se obligará a Pemex a que destine el derecho sobre hidrocarburos a un fondo de estabilización.

El nuevo esquema fiscal de la petrolera estatal no repercutirá en la recaudación del Estado a corto plazo. Para evitar un impacto negativo en las finanzas públicas, la reforma se aplicará de forma gradual, durante cuatro años, en lo que se refiere a la recaudación del derecho ordinario sobre hidrocarburos.

Unos cambios legales que, según los diputados, reactivarán a la industria nacional, ya que aumentarán la oferta de de combustibles. Un incremento que afectará directamente en la estabilización de los precios de los productos energéticos (la gasolina, el gas natural y tarifa eléctrica).

Sin embargo, Pemex quería que las modificaciones tuvieran un mayor alcance e incluyeran el modelo de reforma que aprobó el Senado. En la Cámara baja se dio el visto bueno a una reducción de las tasas impositivas.

Situación económica de Pemex. Hasta el momento, Pemex está estancada en un fuerte endeudamiento. A finales de marzo, la deuda total acumulada en 2005 de la petrolera ascendía a 515.890 millones de pesos (32.266 millones de euros). Sin embargo, los esfuerzos por superar este agujero no se concretan en nada debido a la carga fiscal con el Estado. Los impuestos que paga la petrolera representan el 60,8% de sus ingresos totales. Algo que limita su capacidad de crecimiento. La dirección de la empresa anunció el mes pasado que su producción anual de crudo (3,4 millones b/d) se mantendrá estancada hasta 2008. Una situación que podría cambiar con la reforma.

 

 

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