|
|
Miércoles
29 de junio de 2005 La lucha del Gobierno argentino contra los capitales especulativos que puedan generar una apreciación del peso frente al dólar no acabó con la promulgación de los decretos que obligan a aplicar un encaje del 30% a los capitales que entren en el país y a permanecer en él como mínimo un año. En un principio, los residentes habían quedado fuera del ámbito de aplicación de esta legislación, pero la Administración Kirchner está elaborando una resolución que permitirá también aplicarles las mismas restricciones. Las nuevas normas se han publicado hoy en el Boletín Oficial de Argentina. La resolución afectará a los capitales superiores a dos millones de dólares (1,6 millones de euros) mensuales que los residentes (físicos o jurídicos) traigan al país. A ese dinero también se le aplicará el 30% de encaje (capital que debe mantenerse en cuentas del Banco Central -BCRA-) y la obligación de permanecer en el país al menos 365 días. Afectará por tanto, entre otras operaciones, a la repatriación de beneficios, a las inversiones realizadas en el exterior y a las remesas que envían los argentinos fuera del país a sus familiares. También estarán sujetos a controles los capitales que se destinan a adquirir en el mercado primario títulos emitidos por el BCRA. Excepciones. Siguen excluidos del encaje el dinero que entre en el país para financiar actividades productivas y los fondos procedentes de los organismos multilaterales de crédito como el FMI y el Banco Mundial (BM). Además, se pondrán en marcha otras normas para controlar el origen de los fondos. A partir de ahora, cualquier ingreso de divisas superior a 50.000 dólares (41.469 euros) tendrá que quedar registrado en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). El Gobierno de Kirchner ha decidido incluir a los residentes en estos controles porque al parecer desde que entraron en vigor las nuevas normas (a principios de este mes) se ha detectado un aumento inusual de las operaciones realizadas por ellos, fundamentalmente protagonizadas por sociedades de bolsa. Esta regulación pretende evitar que la entrada de dólares en el país provoque la revalorización del peso frente a la divisa verde. Con este mismo objetivo, el BCRA ha decretado dos cambios normativos para incentivar la demanda de la divisa estadounidense. La autoridad monetaria ha eliminado las restricciones por las que las Casas de Cambio no podían mantener más de 1,5 millones de dólares (1,2 millones de euros) entre sus activos y ha prorrogado hasta el 31 de diciembre el plazo que tienen los residentes con deuda reestructurada en el exterior para comprar dólares con el fin de saldarlas.
|
||
|
Edita Asesores de Publicaciones
S.L. | ||