Viernes 24 de junio de 2005


Los organismos prestamistas internacionales se preocupan por la redestribución del Feirep

Ecuador tiene una cita decisiva en Washington

Por Américaeconomica.com

El Gobierno de Alfredo Palacio ha hecho efectiva una parte de la reforma económica que pretendía. La pasada semana, el Congreso aprobó un nuevo esquema para el reparto del fondo petrolero (Feirep) que reduce los recursos destinados al pago de la deuda. Una nueva disposición que puede crear conflicto con los organismos multilaterales. Con el objetivo de acercar posiciones con estas organizaciones, el ministro de economía ecuatoriano, Rafael Correa, viajará este fin de semana a EEUU para explicar la nueva política económica ecuatoriana.

Correa tiene una agenda apretada y decisiva. En primer lugar, se reunirá con los directivos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y del Banco Mundial (BM), probablemente también sostenga una reunión con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los portavoces del organismo que preside el español Rodrigo Rato es el que ha expresado las opiniones más críticas en contra de la reforma económica de Ecuador. Aunque el director de relaciones exteriores del FMI, Thomas Dawson, reconoció el jueves que el Ejecutivo ecuatoriano ha aceptado mantener buenas relaciones con la institución, algunos analistas ponen entre comillas esa afirmación.

Desconfianza del FMI. Las dudas sobre la estabilidad de las relaciones entre el Gobierno de Ecuador y FMI se fundamentan en un cruce de acusaciones que tuvo lugar a finales del mes pasado, antes de que se aprobaran las reformas económicas de Palacio. La última semana de mayo, la víspera de que una comisión del FMI visitara el país latinoamericano para revisar la economía del país, el Gobierno de Palacio anunció que rechazaría cualquier planteamiento contrario del organismo respecto a su programa económico.

La proposición del FMI estaba clara. La institución quería sugerir al Gobierno de Palacio que mantuviera los compromisos del pago de la deuda externa, ya que considera que la liberalización de una parte del Feirep incapacitará a Ecuador a pagar la deuda. Pero la decisión del Ejecutivo ecuatoriano ignoró esta propuesta y mantuvo su intención de reducir la proporción de los ingresos del petróleo, registrados en el Feirep, destinados a la recompra de las emisiones de deuda internacional.

Una intención que ya se ha convertido en Ley. Antes de la reforma el 70% de los ingresos del excedente petrolero, que se ingresaban en el Feirep, se destinaban al pago de la deuda externa. A partir de ahora, sólo el 35%. El nuevo esquema de reparto es una apuesta por el desarrollo del país: un 30% será para proyectos sociales, un 15% para la investigación tecnológica, proyectos viales y ambientales y, el 20% restante, para emergencias financieras.

Los analistas de S&P estiman que la nueva estrategia política del gabinete de Palacio levanta dudas respecto a la habilidad del Gobierno para cubrir sus necesidades de financiación en los próximos 12 meses. Una cuestión que depende, en cierta medida, de la ayuda que las entidades crediticias internacionales decidan aportar a Ecuador.

El ministro de Economía ecuatoriano justificará este nuevo modelo ante los organismos multiraterales. Pero además, Correa se trasladará a Nueva York para explicar estos mismos planteamientos a los inversores de Wall Street. La cita en la "ciudad de los rascacielos" también tiene un doble trasfondo. El ministro quiere recuperar la confianza de los inversores, después de la que agencia de rating Standars&Poor´s (S&P) rebajara esta semana la calificación de riesgo de la deuda pública de Ecuador.

Desconfianza de los inversores. La agencia de rating redujo la calificación de la deuda de Ecuador del grado B- al CCC+, es decir, de la decimosexta a la decimoséptima categoría de los 23 grados utilizados en el barómetro de medición. Este estatus es considerado como "especulativo" o sin "grado de inversión".

Mientras Correa da "la cara" para justificar la política económica del nuevo Gobierno de Ecuador, ante los actores económicos internacionales, el presidente Alfredo Palacio se concentra en el discurso interno.

Política económica de Ecuador. El mandatario ecuatoriano anunció en el discurso a la nación del pasado sábado la fecha en la que se llevará a cabo el referéndum sobre la reestructura política e institucional del Estado. Palacio aseguró que las reformas supondrán un cambio propundo, en el que se priorizará la inversión social.

Según los datos que maneja el Ejecutivo, a finales de año el Feirep podría contar con más de 920 millones de dólares (776 millones de euros). El 65% de estos recursos, 598 millones de dólares ( 496 millones de euros), se invertirán en programas de salud, educación, investigación y desarrollo. Con este marcado talante social, Alfredo Palacio espera contar con el beneplácito de todos los ciudadanos.

Sin embargo, sus compromisos internacinales podrían quedar pendientes. Ecuador acumula una deuda externa de más de 11.000 millones de dólares (9.135 millones de euros). Este año, desde los ingresos del Feirep, sólo se aportarán 322 millones de dólares (280 millones de euros), lo que supone una fuerte reducción. Por este motivo, el FMI duda que el Gobierno pueda aportar más recursos de su presupuesto estatal.

A finales de este año se constatará el éxito o el fracaso del Gobierno. En primer lugar, los organismos multilaterales difinirán la ayuda que otorgarán a Ecuador, de ésta depende que los inversores recuperen la confianza para invertir en el país y, por último, el pueblo ecuatoriano tendrá la oportunidad de respaldar o no las reformas del Gobierno.

 

 

   

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