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Viernes
24 de junio de 2005
Las
compañías lanzan servicios que a través del
móvil nos ayudarán a controlar nuestra dieta
Los
problemas con el alcohol , con
las grasas y con el esperma (in)móvil
Por
E.B.T
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Llega el verano, los sudores y la ropa ligerita. Pero las
grasas invernales afean los sugerentes trapos de verano. Hay
que hacer dieta. No hay más remedio porque el ejercicio
físico a altas temperaturas puede resultar mortal.
Aunque no es fácil. La tentación es muy muy
grande: gigantescos helados, refrescantes horchatas, las estimulantes
cañitas, el tapeo en pareo... Un infierno para alguien
entrado en carnes con poca voluntad y algún que otro
vicio culinario. Pero eso era hasta ahora. Hoy tenemos un
gran aliado, un amigo, alguien que nos ayudará a superar
con éxito la tentación, que nos aconsejará
qué hacer alla donde estemos, ya sea delante de una
buena panceta en una barbacoa o en la playa acompañando
a unas sardinillas. Ese compañero es el teléfono
móvi.
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El celular nos
ayudará a recuperar las formas de nuestro cuerpo gracias
a un nuevo servicio que han comenzado a explotar algunas compañías
del sector. La pionera ha sido la empresa NATS y el servicio se
llama MyFoodPhone. El gordito cliente sólo tiene que tener
un móvil con cámara para empezar a adelgazar.
Las opciones
son muchas, con una llamada y los datos adecuados el aparato nos
elabora la dieta, nos informa sobre el tope de calorías que
tenemos que consumir, e incluso podemos enviarle una foto de nuestro
chuletón con patatas fritas para que nos calcule las unidades
de energía que tienen. Probablemente serán demasiadas.
Siempre queda la tentación de apagar el teléfono,
pero sería un derroche. La suscripción mensual de
este servicio cuesta 149 dólares.
El móvil
también nos puede ayudar a quemar grasas al estilo clásico:
sufriendo y sudando. Nokia comercializa un teléfono que incluye
un profesor de fitness virtual que nos hará una tabla de
ejercicios adecuada a nuestras necesidades calóricas y nutricionales
y un seguimiento de nuestros progresos. El aparato cuesta 250 dólares.
Todas estas
iniciativas alimentarán aún más la ya lucrativa
industria creada gracias a las tallas grandes. Según la consultora
Tampa, este negoció movió el pasado año 46.300
millones de dólares, casi la misma cantidad de dinero que
el G-8 acaba de condonar a los países más pobres y
hambrientos del mundo.
Pero cabe la
posibilidad de que, a pesar de todo, no lo consigamos. Y no es descartable
que tengamos la tentación de irnos de juerga para olvidar
el fracaso. No pasa nada. También el móvil nos puede
ayudar en este trance. Hay una empresa, Seju Engineering, que comercializa
un teléfono con alcoholímetro incorporados. ‘Soplamos’
al móvil y listo. Así sabremos si estamos en condiciones
de conducirnos hasta casa.
Pero si finalmente
nuestro teléfono nos ha ayudado y hemos conseguido un cuerpo
esbelto es probable que no falten los ligues. Cuidado. Si eres una
mujer con intenciones serias y ganas de tener descendencia en un
futuro hay que vigilar el móvil de nuestro compañero.
Si acostumbra a llevarlo en el bolsillo más cercano a los
testículos puede haber problemas.
Según
un informe publicado por la Royal Society esta habitual costumbre
puede provocar daños irreversibles a los espermatozoides.
Las radiaciones electromagnéticas de los móviles afectan
negativamente a la concentración del esperma y a su movilidad.
Igual en breve inventan un teléfono para medir la salud de
los espermatozoides. Para ir sobre seguro.
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