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Viernes
24 de junio de 2005
La
competencia de las baby bells y de la operadoras de satélite
acorralan a las cableras
Las
operadoras de cable de EEUU se alejan de la bolsa
Por
E.B.T
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Cablevision se convertirá en la tercera operadora de
cable en EEUU que abandone la bolsa en el último año.
El sector mira con preocupación el incremento de la
competencia que llega tanto de los operadores de satélites
como de las compañías telefónicas, cada
vez más enfocadas al negocio de la televisión.
Las nuevas estrategias de las cableras para sortear la competencia
se topan con la opinión de inversores y analistas,
por lo que la empresas del sector están abandonando
el parqué con el objetivo de defenderse sin ataduras.
En los últimos meses surgieron algunas quejas sobre
la supuesta infravaloración de las cableras en bolsa.
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Para mercado
conocía que la familia Dolan, propietaria del 71% de los
votos en la junta de Cablevision, había lanzado una oferta
para hacerse con las acciones que no controlaban de la cablera para
después proceder a su exclusión de bolsa.
El hecho no
deja de ser noticioso y sin embargo se trata de una historia que
ya “suena” a los inversores. No en vano, se trata de
la tercera compañía de cable cuyos propietarios promueven
su salida del mercado en un periodo inferior a un año.
Los expertos
recuerdan el caso de Cox Communications, que a finales de 2004 era
la tercera compañía de cable del país por número
de suscriptores, y que fue excluída del mercado después
de que la familia Cox adquiriera el 38% de la compañía
que no controlaba por 8.500 millones de dólares.
Más
recientemente, en el mes de marzo, Insight Communications también
fue adquirida en su totalidad por los accionistas de referencia
y el fondo de capital riesgo Carlyle, tras lanzar una oferta que
valoraba al noveno operador de cable del país en 650 millones
de dólares.
Infravalorados.
El descontento entre los accionistas de las cableras que cotizan
en bolsa es evidente. La mayoría considera que las acciones
están infravaloradas. Por ejemplo, las acciones de Insight
acumulaban un retroceso del 33% en los dos últimos años.
Sin embargo,
éste no es el único motivo que ha llevado a las compañías
de cable a salir del mercado.
Los analistas consideran que la competencia comienza a endurecerse
de forma notable, debido a la aparición en escena de los
operadores de satélites (que al contrario de lo que sucede
con el cable están comenzando a inundar el parqué
con sus acciones) y también de algunas compañías
telefónicas que están planeando extender sus servicios
hacia el negocio de la televisión por cable.
En este escenario,
la presencia de las operadoras de cable en el mercado no es precisamente
cómoda.
El propio presidente de Cablevision.
Charles Dolan,
explicaba en una carta al consejo de la compañía que
los nuevos desafíos de la industria se afrontarán
mejor “sin la tendencia de los mercados a centrarse en los
resultados a corto plazo”. Fuera de la bolsa, las operadoras
de cable tendrán más libertad para endeudarse sin
que los bancos de inversión les apunten con el dedo y los
inversores actúen en consecuencia. Cablevision puede no ser
el último ejemplo.
El acceso
a alta velocidad. Además las operadoras de cable
también están perdiendo fuerza en el segmento de las
conexiones de banda ancha, donde hasta hace poco tenían el
control mayoritario.
Las baby bells
están reduciendo a marchas forzadas el precio de sus ofertas
de ADSL. Una estrategia que busca fidelizar clientes que posteriormente
puedan contratar otros servicios adicionales. El problema de la
estrategia: están sacrificando sus márgenes de beneficio.
La iniciativa
de las operadoras parece estar surtiendo sus primeros efectos. Las
telefónicas han logrado arrebatar tres puntos de cuota de
mercado en este segmento las empresas de cable. Según un
informe de Strategic Analystics, en el primer trimestre lograron
captar un mayor número de suscriptores: 1,38 millones frente
a 1,19 millones de las cableras. Las previsiones apuntan a que en
2010 habrá un total de 78 millones de clientes de banda ancha,
frente a los 42,3 millones que había al cierre de 2004.
Y sus estrategias
son diferentes. Las primeras apuestan por una guerra de precios
en la conexiones a banda ancha, en la que por ahora destaca SBC
con su última promoción de 14,99 dólares al
mes.
El precio puede
convertirse en la clave. Por ejemplo, entre la oferta de SBC y las
del resto de las cableras, hay entre 25 y 30 dólares al mes
de diferencia. Las cableras quieren hacer valer sus actuales ofertas
de televisión, más amplias que las de las baby bells.
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