Martes 5 de julio de 2005

Lula resucita el plan 'déficit cero' para blindar la economía de la crisis política

El presidente brasileño, Lula da Silva, acosado por los casos de corrupción, ha decidido intentar blindar la economía para que el actual clima de tensión política no dañe el ciclo de crecimiento. Con este objetivo hoy ha comenzado a negociar con los empresarios y las fuerzas políticas la puesta en marcha del plan 'déficit cero'. Una iniciativa que puede que no siente bien entre algunos sectores sociales. El sindicato metalúrgico, la organización en la que Lula comenzó su carrera hacia la Presidencia, convocó ayer una huelga para hoy en protesta por la política económica del Gobierno.

El ministro de Planificación, Paulo Bernardo, ha adelantado que el proyecto se está analizando en estos momentos desde el punto de vista jurídico. Entre las medidas a tomar para conseguir el objetivo se incluye la redefinición de las prioridades del Gobierno federal. Una vez que el plan se haya concretado será transmitido a la nueva ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, en una reunión que se celebrará en la sede del Gobierno, en el Palacio de Planalto, esta semana.

El encuentro se celebrará tras el anuncio de la reforma ministerial que planea anunciar Lula, quizá hoy mismo, para asegurar la gobernabilidad del país. De esta forma los ministros que surjan de los cambios en el Gobierno serán aleccionados sobre los nuevos criterios que regirán para el gasto público.

Prioridades. Bernardo ha informado de que se priorizarán los proyectos sociales y las obras de infraestructura que el mandatario anunció que pondría en marcha antes de finalizar su mandato.

Para lograr imponer su objetivo, Lula ha comenzado hoy a debatir el proyecto con empresarios y formaciones políticas con el fin de conseguir un mínimo consenso que le permita sacar adelante en el Congreso las medidas necesarias para llevarlo a la práctica, muchas de las cuales no gozan del apoyo de la población.

El momento es muy delicado. La crisis política se complica, mientras que el descontento entre la población crece. Una muestra de ello es la actitud del sindicato de los metalúrgicos en el que Lula comenzó su carrera política.

La sección de Sao Paulo de esta organización convocó ayer una manifestación en protesta por la política económica del Gobierno y en defensa del empleo. Según este sindicato, ya se ha comenzado a apreciar una reducción de la producción que se traducirá en breve en despidos en las empresas.

El presidente del sindicato en Sao Paulo, Eleno Bezerra, asegura que la economía no va tan bien como el Gobierno anuncia y afirma que que la crisis política ha comenzado a afectar a los trabajadores.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.