Lunes 4 de julio de 2005

Los bancos chilenos complican la lucha
del Gobierno contra el lavado de dinero

El Gobierno de Ricardo Lagos tiene problemas para sacar adelante la legislación que ha preparado para luchar contra el lavado de dinero. Un asunto en el que ha puesto mucho interés tras conocerse la maraña financiera que utilizaba el ex dictador Augusto Pinochet. Pero los bancos, los principales vehículos que utilizan los delincuentes para blanquear su dinero, se niegan a ayudarle. No quieren renunciar al secreto bancario. Las negociaciones entre las entidades financieras y el Servicio de Impuestos Internos (SII) continúan.

La Asociación de Bancos de Chile y las autoridades del país están negociando la puesta en marcha de una legislación que haga más transparente el sector financiero y permita una lucha eficaz contra el lavado de dinero. Pero hay un problema. Unos de los cambios que impulsa la Administración a través del SII es la imposición a los bancos de una norma (circular 120), que entraría en vigor en 2006, y que les obligaría a informar de todas las operaciones iguales o superiores a 10.000 dólares (8.371 euros) realizadas por sus clientes.

Pero los bancos se niegan a aceptar esta regulación porque supone violar la Ley General de Bancos que establece en el artículo 154 que "los depósitos y captaciones de cualquiera naturaleza que reciban los bancos están sujetos a secreto bancario y no podrán proporcionarse antecedentes relativos a dichas operaciones sino a su titular o a quien haya sido expresamente autorizado por él o a la persona que lo represente legalmente. El que infringiere la norma anterior será sancionado con la pena de reclusión menor en sus grados mínimo a medio".

Ambas partes están negociando la posibilidad de cambiar la Ley General de Bancos y de incluir está obligación únicamente cuando se trate de operaciones sospechosas. De momento, no se ha llegado a ningún acuerdo.

Iniciativas. El lavado de dinero es un tema que preocupa mucho a las autoridades chilenas por las repercusiones que ha tenido el caso de las cuentas de Pinochet. El mes pasado, la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) organizó un seminario sobre este asunto en el que reconoce que se trata de un tema de gran interés público en el país que puede afectar a las instituciones del Estado.

Una de las iniciativas que se adoptaron en relación a este asunto fue la creación de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) en 2004, una institución independiente de la SBIF que tiene como principal función la investigación preliminar de las operaciones sospechosas de las que tienen conocimiento los bancos e incluye la creación de un registro de depositantes

El sistema financiero chileno es uno de los más bancarizados de la región. Hay 26 entidades financieras que canalizan ahorros por una suma que representa el 80% del PIB. Hay tres millones de clientes que utilizan sus cuentas para realizar transacciones y otros 11,7 millones que mantienen cuentas de ahorro.


 

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