Miércoles 6 de julio de 2005

Brasil y México participarán mañana en la reunión del G-8

Mañana los países más ricos del planeta se reúnen en Escocia, en la Cumbre del G-8. Allí estarán dos mandatarios latinoamericanos, el brasileño, Lula da Silva, y el mexicano, Vicente Fox, dos de los presidentes invitados por las naciones más industrializadas del mundo a este evento. La mayoría de los países del subcontinente está pendiente de la decisión que puedan tomar respecto a la deuda de las naciones pobres, aunque hay otros, como Brasil, que a lo que están atentos es a cualquier movimiento que pueda significar una ampliación de este Grupo.

A la reunión del G-8 (Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia) acudirán en esta ocasión, además de los presidentes de Brasil y México, los mandatarios de China, India y Sudáfrica. Según ha asegurado el canciller brasileño, Celso Amorim, horas antes de que Lula partiera hacia Escocia, "aunque Lula no participe en todas las reuniones de la Cumbre, se trata de un primer paso hacia un G-8 ampliado".

Amorim es optimista y considera que "cuando alguien quiere entrar en una casa primero tiene que golpear en la puerta, después tratar de abrirla". Según esta metáfora de Amorim, Brasil no va por mal camino.

Lula embarcará rumbo a Escocia a las 15:00 de la tarde (hora en Brasil) después de recibir al ministro de Agricultura, Roberto Rodrigues, y de entrevistarse con varios asesores. Al cierre de esta edición estaba previsto que el presidente brasileño anunciara la reforma ministerial antes de iniciar su viaje.

Los temas. Pero las preocupaciones de Brasil no son las que se debatirán en esta Cumbre, la más mediatizada y la que se desarrollará bajo más presión de la historia, según asegura la prensa internacional. La lucha contra la pobreza será uno de los temas fundamentales que se debatirá en esta cita. África, el continente más hambriento del planeta, podría ser el principal beneficiado de una serie de ayudas que los países ricos están estudiando entregar a estas naciones.

Según ha asegurado el primer ministro británico, Tony Blair, el anfitrión de la Cumbre, la intención es que el G-8 incremente la asistencia a las naciones pobres de aquí a 2010 en un 100% desde los actuales 25.000 millones de dólares () anuales a los 50.000 millones.

La Cumbre del G-8 empezará mañana en la ciudad escocesa de Gleneagles y se clausurará el próximo viernes.

 

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