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Jueves 7 de julio
de 2005 Sorpresa en la reforma de la Ley del Banco Central (BCV). Ayer se suspendió la reunión extraordinaria de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (AN) en la que tenía que discutirse la ley y elaborar el informe que hoy debería haber analizado el pleno del Congreso. La demora se ha producido porque el Gobierno de Chávez ha propuesto unas modificaciones de última hora a la reforma. Una de ellas permitirá al BCV incentivar a los bancos para que participen en los programas del Ejecutivo en los sectores agropecuario, turístico y de vivienda. La reunión prevista para ayer se celebrará, si nada lo impide, hoy. Los cambios a analizar son varios. Hasta ahora las modificaciones principales se centraban en el artículo 113 de la Ley del BCV por el que se crea el Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), que se nutrirá de las reservas de la autoridad monetaria. Pero ahora ha entrado otro artículo en escena, el 48, en el que se establecen las operaciones que el BCV puede realizar con los bancos y las instituciones financieras. En concreto una de esas transacciones consiste en "descontar y redescontar letras de cambio, pagarés u otros títulos provenientes de operaciones en virtud de las actividades agrícolas que determine el Ejecutivo Nacional, considerando para ello los respectivos términos de vencimiento, prescripción y caducidad. A este fin el BCV podrá establecer cupos de redescuento de los títulos de crédito anteriormente señalados para atender programas agrícola-vegetal, agrícola-animal, forestal y pesquero; pagos de cosechas y planes especiales que el Ejecutivo Nacional haya determinado". El mecanismo. Ahora, esos redescuentos podrán aplicarse, si finalmente se aprueba la reforma, a las actividades relacionadas con el turismo, la vivienda, la infraestructura ambiental y los servicios a la industria petrolera. El mecanismo es el siguiente: las instituciones financieras son las que otorgan los préstamos y luego estos bancos acuden al BCV para solicitar el descuento. De esta manera, y al ampliarse el número de actividades, estas firmas tendrán mayor liquidez, unos recursos que, a su vez, servirá a los bancos para cumplir con las obligaciones crediticias establecidas por la Administración de Chávez, lo que supondrá un alivio. Algunos expertos destacan que parte de los sectores económicos beneficiados con la reforma son también los que reciben los préstamos establecidos en esas mencionadas carteras obligatorias. Además, se analizan otros cambios. En un principio se estableció que se destinarían al Fonden 5.000 millones de dólares (4.192 millones de euros), pero se ha propuesto que esta cifra se amplíe hasta los 6.000 millones (5.030 millones de euros). También se estudia la posibilidad de que no sólo sea el directorio del BCV el que fije la cantidad óptima de reservas que tiene que mantener la autoridad monetaria sino que esa cantidad la establezca una Comisión Nacional en la que formaría parte el Gobierno.
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