Viernes 1 de julio de 2005


La operadora llega ya a casi una veintena de países de la zona

Digicel, el imperio caribeño del irlandés Denis O’Brien, extiende sus tentáculos

Por E. B. T.

La pasada semana, Digicel, la principal compañía caribeña de móviles, anunció la compra de las filiales en la zona de Cingular, que continúa el repliegue hacia su mercado natural. La operación fue el último hito de la expansión de este gigante local que ha constituido el magnate irlandés Denis O’Brien.

Antes de la compra, Digicel operaba en nueve países: Aruba, Granada, Barbados, Curaçao, Islas Cayman, Jamaica, Santa Lucía, Haiti y San Vicente. Ahora los tentáculos llegarán a Bermuda, Anguilla, Antigua, Barbuda, Dominica, Saint Kitts y Nevis. Trinidad y Tobago, donde recientemente adquirió una licencia, será el próximo. Este imperio caribeño cuenta con más de 1,75 millones de clientes (con una cuota de mercado del 62% en el global de los países donde opera) y más de 1.000 empleados.

   

Unicamente Puerto Rico, República Dominicana, donde aspira a una licencia y Cuba están fuera... por ahora. Y ojo, el Caribe no es una zona en vías de desarrollo, al menos en el ámbito del móvil. Los ARPU se mueven en la estela de los países desarrollados gracias al turismo. No es una broma porque los dueños de yates dedican mucho dinero a este tipo de servicios.

La aventura de O’Brien comenzó en abril de 2000, cuando siendo presidente y principal accionista de Esat, entonces segundo operador irlandés, decidió participar en el concurso de adjudicación de una licencia de móviles en Jamaica. Muchos pensaban que estaba loco pero al final ganó y adquirió una de las concesiones por 47 millones de libras. Poco después, en enero de 2001, vendió Esat a BT por 250 millones libres de impuestos. A partir de ahí empezó a cumplir su sueño de pasar la mayor parte de su tiempo en un sitio tropical alejado de la humedad de Dublín.

O’Brien no fue el único, junto a él se marcharon muchos de sus antiguos colaboradores en Esat. De hecho, actualmente la totalidad del consejo de Digicel, cuya sede social está en Bermuda (porque es un paraíso fiscal), son irlandeses, al igual que la mayoría de la dirección. Inicialmente, O’Brien era el principal accionista de la sociedad propietaria de operadora con el 85%, si bien la participación se ha diluido al dar entrada a otros inversores irlandeses.

La expansión fue imparable. A través de una agresiva campaña de publicidad, márketing y patrocinios (en Jamaica la marca es más reconocida que otras como Pepsi o McDonalds), Digicel logró arrebatar en poco tiempo el liderazgo en Jamaica a Cable & Wireless, propietaria del antiguo incumbente. De forma progresiva, la compañía fue avanzando al resto de islas caribeñas.

Y no va a parar. La compañía recibió hace pocas semanas un crédito de 408 millones de dólares de un grupo de bancos encabezado por Citigroup, Deutsche Bank, Allied Irish Bank o el Bank of Ireland. Algunos representantes de los bancos admitieron que estaban impresionados con el crecimiento de Digicel.

La operadora de O’Brien parece tener el control del Caribe. De momento no ha tenido que competir ni con Telefónica ni con América Móvil, líderes en toda Latinoamérica. El irlandés, que ha superado a Cable & Wireless, controla unos mercados en los que difícilmente podrían entrar españoles o mexicanos, salvo que alguno de éstos quiera comprar Digicel. Los amigos de O’Brien ya avisan: Digicel vale más de 1.000 millones.

   

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