Miércoles 13 de julio de 2005

Lula se va a Francia para olvidar

El presidente brasileño, Lula da Silva, ha puesto tierra de por medio y se ha alejado de la crisis que se ha llevado por delante a casi todo el Gabinete y a la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT). El mandatario latinoamericano ha viajado hoy a Francia, donde permanecerá tres días en visita oficial, mientras en el país siguen revelándose nuevos datos sobre la trama de corrupción.

Lula se ha olvidado en Francia de sus graves problemas con la corrupción. En la capital gala se ha reunido con un grupo de empresarios del país a los que les ha hablado de las bondades de la economía brasileña. Ni una palabra sobre la crisis.

El mandatario latinoamericano ha animado a las empresas a incrementar sus inversiones en el país y ha utilizado como reclamo la evolución actual de las variables macroeconómicas. Según ha explicado Lula, Brasil ha entrado en un "círculo virtuoso".

En estos momentos, Francia es el cuarto inversor extranjero en Brasil con ocho millones de euros al año. Allí hay operando unas 400 empresas galas. Las relaciones comerciales entre ambos países han mejorado mucho en los últimos años. En 2004, el país latinoamericano exportó a esta nación 2.190 millones de dólares (1.788 millones de euros), lo que supuso un incremento del 27% respecto al año anterior.

Crisis. Lula se ha ido a Francia sin haber completado su reforma ministerial y con la crisis política en plena ebullición. Hoy han aparecido nuevos datos sobre el 'caso Correos', el primero que estalló y que ha servido para destapar un esquema de corrupción en el seno del PT y en el Gobierno.

Según datos divulgados por la Contraloría General de Brasil, se han encontrado irregularidades administrativas en la empresa estatal por valor de 55,3 millones de reales (19,3 millones de euros). Este es el resultado de las auditorías realizadas por este organismo, unas investigaciones que todavía no han acabado.

La suma final producto de irregularidades podría incrementarse mucho más. Se tienen que revisar 600 contratos realizados por la compañía entre 1999 y 2005 y, de momento, sólo se han revisado 60 relacionados con la adquisición de equipos de informática, distribución de medicamentos y del servicio postal aéreo nocturno. En total, la empresa realizó en estas operaciones un desembolso de 1.700 millones de reales (593 millones de euros).

En concreto, se ha detectado el establecimiento de un sobreprecio en los valores cobrados por el contrato de líneas aéreas de transporte de carga nocturno sin que haya documentos que puedan justificar el aumento de la carga contratada. Otra operación irregular consiste en la compra de 500 impresoras sin licitación. Las autoridades están ahora intentando averiguar los nombres de los funcionarios responsables de estas transacciones sospechosas.

 

 

 

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