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Martes 12 de julio
de 2005 El presidente brasileño, Lula da Silva, parece que va a conseguir salir indemne de la grave crisis política que ha acabado con la cúpula del Partido de los Trabajadores (PT) y que ha provocado una profunda reforma de su Gabinete. Según una encuesta publicada hoy, Lula gana popularidad a pesar de todo. Una buena noticia para el Gobierno brasileño. Pero no la única. El Ejecutivo de Lula acaba de recibir también el respaldo de las agencias de calificación. La encuesta la ha divulgado la Confederación Nacional del Transporte y la ha elaborado el instituto de opinión pública Sensus. Según sus resultados, en estos momentos el 40,3% de los brasileños tiene una opinión positiva del presidente frente al 39,8% del mes de mayo. Estos datos muestran que la estrategia de los partidos aliados de blindar a Lula está dando resultado. La encuesta se realizó entre el 5 y el 7 de julio entre 2.000 personas de 195 municipios brasileños (de 5.500) y el margen de error es del 3%. De momento, ni el Gobierno ni la oposición han querido hacer comentarios. Tampoco han hablado públicamente del comentario que hoy ha realizado Standard & Poor's sobre Brasil. Según esta agencia de calificación, los fundamentales del país son sólidos a pesar de la crisis política. Los ratings y las perspectivas de Brasil siguen mostrando, a su juicio, la prudente política del Gobierno de Lula y la confianza en que el proceso institucional del país mantendrá su integridad a pesar de las turbulencias en el ámbito político. También señalan que la posibilidad de que muchas de las reformas pendientes no se realicen ya está incorporada en las calificaciones debido a que se ha tenido en cuenta la cercanía de las elecciones. Los expertos de S&P señalan que "la fortaleza fiscal y los fundamentales externos han mejorado la capacidad de Brasil para enfrentarse a shocks adversos y que las condiciones de liquidez global que hay en estos momentos han contribuido, hasta ahora, a enfriar la reacción de los mercados financieros a la crisis". También valoran positivamente el debate que ha impulsado Lula para implantar su proyecto de 'déficit cero', un programa que ha resucitado ahora el presidente con el objetivo de blindar la economía ante la crisis política. S&P considera que esta iniciativa muestra que ha crecido la madurez política en el país y que ha aumentado el apoyo en defensa de una política fiscal dura. Aunque reconoce que es poco probable que este plan salga adelante debido a la situación actual, "hay que destacar el hecho de la discusión haya comenzado". Otros movimientos. Parece que por fin hay buenas noticias para Lula. El presidente continua trabajando en la reforma de su gabinete. Hoy ha decidido que la Secretaría de Comunicación que dirige Luiz Gushiken pierda su rango de Ministerio. En los últimos días se ha comentado mucho sobre la caída en desgracia de Gushiken (PT), amigo personal del presidente, tras divulgarse unos informes que revelan que la facturación de una empresa suya, de la que se desvinculó cuando accedió a la cartera de Medios, se incrementó casi un 600% desde que Lula está en el poder. La compañía en cuestión es Globalprev, una consultora del área de seguros. Según datos de la Secretaría de Finanzas de Indaiatuba, la ciudad de Sao Paulo en la que tiene su sede esta firma, en 2002 había facturado 151.000 reales (52.894 euros) y entre enero y mayo de 2004 los ingresos ascendieron a 968.000 reales (339.087 euros), un 540% más. De momento, Gushiken sigue en su cargo, aunque algunos han pedido su dimisión. Otro ministerio desaparece, el Coordinación Política que dirige Aldo Rebelo. Este diputado, junto al ministro de Ciencia y Tecnología, Eduardo Campos y el de Seguridad Social, Romero Jucá (PMDB), volverán al Congreso Nacional para reforzar el banquillo del Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara baja. Eduardo Campos será sustituido por Sergio Resende, del Partido Socialista (PSB) que dirige Roberto Jefferson y hasta ahora presidente de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), un organismo vinculado al Ministerio de Ciencia, De momento, no hay sustituto para Romero Jucá, actualmente investigado por malversación de fondos. Hoy también ha tomado posesión de su cargo el nuevo ministro de Trabajo, el hasta ahora presidente de la Confederación Única de Trabajadores (CUT), Luiz Marinho, quien ha anunciado que mantendrá a todo el equipo del ex ministro Ricardo Berzoini y que dará continuidad a todos los proyectos. También defendió la necesidad de dar prioridad a la reforma sindical y de trabajar en armonía con el equipo económico del Gobierno para conseguir un salario mínimo decente para el país.
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