Martes 12 de julio de 2005

EEUU quiere a Japón y no a Brasil en el Consejo de Seguridad de la ONU

Los debates sobre la reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) han comenzado, una modificación que de llevarse acabo sería histórica porque no se realizan cambios en la estructura de este órgano desde 1945. Pero las posturas están enfrentadas. Brasil, junto a Japón, India y Alemania, han presentado formalmente una resolución que pretende ampliar el número de miembros de 15 a 25 con cuatro puestos permanentes para cada uno de ellos. La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, ha dado hoy su apoyo a Japón, pero al resto, ni mencionarlos.

EEUU sólo quiere que Japón se siente en un puesto permanente en el Consejo de Seguridad. Mientras que China no quiere que Tokio acceda a ese asiento y Francia y Reino Unido apoyan la iniciativa presentada por el país asiático, Brasil, India y Alemania (G-4). Pero hay otros bloques y naciones que quieren imponer su criterio.

Jordania, por ejemplo, está a favor de la iniciativa del G-4, pero quiere que uno de los asientos sea para un país árabe; y la Unión Africana tiene una propuesta paralela, la ampliación del Consejo de Seguridad hasta 26 miembros con dos asientos con derecho a veto para países africanos.

El enemigo en casa. La ambición brasileña de sentarse entre los países de la élite de la ONU tiene, además, un curioso enemigo: Argentina, su vecino y su principal socio comercial en el Mercosur. El Gobierno de Kirchner ha criticado en reiteradas ocasiones el afán de protagonismo de Lula en el panorama internacional y su presunta intención de convertirse en el líder y representante de la región en los diferentes foros multilaterales.

Actualmente en el Consejo de Seguridad de la ONU sólo hay cinco puestos permanentes y con derecho a veto que los ocupan EEUU, Francia, Reino Unido, Rusia y China.

 

 

 

 

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