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Miércoles
13 de julio de 2005 Los países latinoamericanos han pedido a EEUU y a la Unión Europea (UE) que eliminen las ayudas que conceden a los productores agrarios y que, a su juicio, distorsionan el comercio mundial. Pero no hay nada que hacer. Los 148 países que integran la Organización Mundial del Comercio (OMC) no han logrado ningún avance ni en este ni en otros muchos asuntos durante una Cumbre informal que se ha clausurado hoy en China. El director general de este organismo, Supachai Panitchpakdi, está muy preocupado. Panitchpakdi ha salido de este encuentro muy decepcionado con la actitud de los ministros reunidos en esta Cumbre que tiene como objetivo preparar la reunión ministerial que se celebrará en diciembre en Hong Kong. El director general de la OMC ha instado en su discurso a los participantes en este encuentro a acelerar de forma urgente la marcha de las negociaciones comerciales, conversaciones que asegura que "no son en ningún caso suficientes para avanzar en función de nuestra trayectoria decisiva hacia Hong Kong”. La advertencia es seria: Panitchpakdi afirma que hay una "escasa posibilidad de evitar una crisis, pero que cada hora deberá contar". Los asistentes a esta Cumbre informal que se acaba de clausurar no sólo no han podido hablar de cifras sino que ni siquiera han podido establecer las fórmulas que se aplicarán para reducir los aranceles agrícolas, para reducir los subsidios domésticos y para avanzar en la apertura del comercio de bienes industriales. La situación es crítica. La OMC se había fijado como objetivo haber resuelto los problemas relacionados con el sector agrario, aunque sea en una primera aproximación, a finales de julio. Quedan sólo 18 días para cumplir con el objetivo. Los asistentes al encuentro han reconocido su responsabilidad en el retraso y han expresado su voluntad de trabajar duro para salir de este bache. Tendrán una oportunidad de hacerlo la semana que viene en Ginebra. Presión. Los países latinoamericanos han sido muy activos en esta Cumbre. Hoy mismo el presidente brasileño, Lula da Silva, afirmaba desde Francia que era necesario era necesario que EEUU y Europa eliminase los subsidios a sus productores agrarios. Lula arremetió contra el proteccionismo comercial de los países ricos. Aseguró que "es intolerable que se gasten 1.000 millones de dólares (816 millones de euros) diarios en ayudas (a la agricultura)". Argentina es otro de los países más combativo. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguró en su discurso en la Cumbre de la OMC que es necesario que "en cinco años se hayan eliminados todos los subsidios a las exportaciones agrícolas" y propuso como punto de partido para conseguirlo la congelación de las ayudas actuales. Los mercados emergentes acudieron preparados a este encuentro. Unas horas antes del comienzo del encuentro se reunieron en torno a la plataforma del G-20 para consensuar su posición. Y lo lograron. Este grupo ha elaborado una propuesta concreta integral en materia de liberalización agraria. El eje principal de la propuesta consiste en la agrupación de las tarifas que se aplican a las exportaciones agrarias en cinco bandas para luego someterlas a un recorte uniforme. El plan ya ha sido presentado a EEUU, la UE y Japón. Los representantes de estos países, muy diplomáticamente, han asegurado que se trata de un buen punto de partida para encarar las negociaciones.
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