Martes 12 de julio de 2005

Chávez y Bush se pelean por Centroamérica

Los países centroamericanos tienen la llave de las aspiraciones de integración regional de Venezuela y EEUU. Por eso, la batalla dialéctica entre ambos gobiernos se ha centrado últimamente en las aspiraciones de cada uno de ellos sobre esta zona. Washington ha echado la culpa al presidente Hugo Chávez de las reticencias de estos países a firmar el tratado de libre comercio con este área (Cafta), y aunque el mandatario latinoamericano lo niega, no ha dudado en afirmar en público que se trata de un acuerdo que no recomendaría a nadie.

Para EEUU lograr sacar adelante el Cafta es algo vital porque de ello depende que su proyecto de integrar a toda la región bajo el paraguas del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) resucite y pueda lograr imponerlo. Sin embargo, hay una creciente masa social en estas naciones centroamericanas que se niegan a aceptar este tratado de libre comercio (TLC). En países, como Perú o Ecuador, las protestas son constantes y en Colombia han llegado incluso pedir que el Gobierno convoque un referéndum para resolver la discusión

Descontento. Este descontento, según Washington, tiene un claro origen: Chávez. La pasada semana el secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, aseguró en un artículo publicado en The Miami Herald que "Venezuela estaba cabildeando activamente a los legisladores de Centroamérica para que voten en contra del Cafta".

Chávez lo negó inmediatamente y contestó a Rumsfeld, 'Mister War' para el presidente venezolano, que su Gobierno se ha mantenido al margen de estas negociaciones por respeto a la soberanía de otros países. Sin embargo, el mandatario latinoamericano no pudo evitar dar su opinión sobre el Cafta. "Es un tratado que no se lo recomiendo a nadie, un proyecto, igual que el ALCA de dominación, colonización y explotación".

Está claro que Chávez no va a trabajar a favor de Washington ni en este ni en ningún otro asunto. Pero no es Venezuela el único enemigo de EEUU en estas negociaciones. Bush ni siquiera ha sido capaz de sacar adelante el proyecto en el Congreso. Ni siquiera está en la agenda. La Cámara de Representantes reanudó ayer sus labores legislativas tras una semana de receso y, de momento, no hay previsión de que se vote en el pleno del Congreso este tratado antes de las vacaciones de agosto. Pero en el caso de que se hiciera es muy probable que se rechazara. Según algunas estimaciones, el margen podría ser de hasta 30 votos.

Mientras tanto, Venezuela aprovecha el estancamiento de estas negociaciones para ir tomando ventaja en esta carrera para integrar la región. El proyecto de este país caribeño es la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y ya ha dado un primer paso tras el macro acuerdo energético logrado en la primera Cumbre de Petrocaribe celebrada hace unas semanas en Venezuela. La influencia de Chávez, rodeado de amigos como Fidel Castro, va avanzando poco a poco en la región, al ritmo que crece la enemistad con el Gobierno de EEUU, al que ha advertido que quien ataca a Cuba ataca a Venezuela.

 

 

 

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.