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Viernes
8 de julio de 2005
El
mayor proyecto científico de la historia se construirá
finalmente cerca de Marsella
El
Iter se marcha a Francia
Por
Alberto Miguel Arruti
Hasta
finales del año 2003, España fue candidata a que el
Iter se instalase en su territorio. Al retirarse, recibió,
en compensación, ser la sede de la sociedad jurídica,
que gestionará el proyecto. Después de 17 meses de
negociaciones, Francia ha conseguido, al fin, en competencia con
Japón, ser la sede del Iter, que es el mayor proyecto científico
y técnico de la Historia. Su construcción durará
diez años. Su explotación y desmantelamiento, otros
28 años. Supondrá un coste total de unos 10.000 millones
de euros, de los que 4.600 se destinarán a la construcción
de la obra civil y de los equipos necesarios. El resto irá
destinado a los costes de explotación y mantenimiento. Se
instalará en la ciudad francesa de Cadarache (próxima
a Marsella).
El
proyecto del Iter (International Thermonuclear Experimental Reactor)
nació en 1985, como un proyecto de cooperación científica
internacional. Hay dos tipos de energía nuclear: la de la
fisión y la de fusión. En este caso, se trata de la
segunda. La fusión nuclear consiste en la unión de
núcleos ligeros para formar núcleos de tamaño
medio. En este proceso, se liberan cantidades enormes de energía.
Las reacciones de fusión más conocidas, pero no son
las únicas, son las que se producen entre los núcleos
de hidrógeno y sus dos isótopos: deuterio y tritio.
El núcleo del primero tiene un protón y un neutrón
y el del segundo dos neutrones y un protón. El núcleo
del hidrógeno ordinario posee un único protón.
El
Sol transforma cada segundo alrededor de 650 millones de toneladas
de hidrógeno en helio mediante fusiones nucleares. Por lo
tanto, lo que se pretende es conseguir reacciones de fusión
controladas, que sirvan para obtener energía. Lo que no es
fácil. Para que haya una reacción de fusión,
los dos átomos, que deben interaccionar, deben desprenderse
de sus electrones. Luego, sus núcleos deben aproximarse hasta
distancias muy pequeñas. Para ello se necesitan temperaturas
superiores a los cien millones de grados. A la materia en este estado,
se la conoce con el nombre de plasma. Confinar este plasma da lugar
a otra serie de problemas. Mantenerlo en un contenedor formado por
materiales convencionales resulta imposible: las paredes se derretirían
al instante. Luego, los métidos de confinamiento se basan
en el empleo de campos magnéticos o de láseres en
potencia. Si se consiguen, a medio plazo, por ejemplo estas reacciones,
el problema de abastecimiento energético mundial se habría
resuelto.
Las
ventajas de esta energía de fusión son indudables.
Nos libera de la contaminación, que producen las energías
basadas en combustibles fósiles. Frente a la fisión
nuclear, también las ventajas son indudables. Los riesgos
radiactivos son menores que en los reactores nucleares de fisión
y, además, los combustibles básicos, para la fusión,
son abundantes en la Naturaleza.
Así
se abre un campo inmenso de posibilidades y de esperanza. Es un
salto, que da la Humanidad, en busca de un futuro mejor. Pero, en
el fondo, si bien el concepto de energía es uno de los más
básicos, que aperecen en la Física, es también
uno de los más complejos y contiene aspectos, que no son
fáciles de entender. Hay muchas formas de energía:
mecánica (cinética y potencial), térmica, electromagnética,
solar, eólica, nuclear, como hemos visto, etc.
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