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Viernes
8 de julio de 2005
El
contrapacto de BNL quiere vender al mejor oferente
Una
cuestión de céntimos
Por
Michela Romani
A
falta de dos semanas para que concluya el plazo de aceptación
de la OPA del BBVA sobre la BNL, la batalla que se ha desencadenado
sobre la banca romana parece no haber terminado. El contrapacto,
liderado por Francesco Gaetano Caltagirone, y Unipol no ha capitulado
y sigue maniobrando para obstaculizar el éxito de la oferta
del banco español. Sin embargo, muchos observadores están
convencidos de que tanto los constructores como la aseguradora quieren
únicamente presionar al BBVA para que suba su oferta.
El pasado jueves
el encuentro entre el contrapacto y Unipol, que tuvo lugar en la
sede romana del Gruppo Caltagirone, concluyó sin que las
partes encontrasen un acuerdo para que la aseguradora relevara el
27% de la banca romana en manos de este grupo de accionistas. Tanto
la aseguradora como los constructores, representados por el abogado
Giampiero Tasco, enviaron un comunicado en el que la reunión
se definía como "interlocutoria" y se explicaba
que no se había llegado a ninguna conclusión. La prensa
italiana atribuye la falta de acuerdo a diferencias sobre el precio
de venta. Al parecer, Unipol, representada ayer por su presidente
y su consejero delegado, Giovanni Consorte e Ivano Sacchetti, respectivamente,
ofreció 2,6 euros por acción, mientras que los constructores
pidieron entre 2,7 y 2,75 euros.
Unipol y el
contrapacto volverán a reunirse entre el lunes y el martes
de la próxima semana, según dijeron a Americaeconomica.com
fuentes cercanas a los constructores. En teoría, un acuerdo
sobre una oferta de Unipol de 2,6 euros no debería ser tan
difícil de alcanzar. Justo ayer uno de los accionistas del
contrapacto, Danilo Coppola, afirmó antes de entrar en la
reunión que, en caso de vender, él obtendría
unas plusvalías cercanas a los 220 millones "en la hipótesis
más pesimistas de que la oferta de Unipol sea de 2,6 euros".
Pero diferentes
fuentes relacionadas con el proceso de venta de la banca romana
y consultadas por este diario creen que el verdadero objetivo del
contrapacto es presionar al BBVA para que mejore su propia oferta,
una posibilidad que el banco español podría realizar
hasta tres días antes de que se concluya el plazo de la OPA,
el próximo 22 de julio.
Al cierre de
hoy, la oferta de concambio accionarial del BBVA, un título
suyo por cada cinco de BNL, implica evaluar las acciones de la entidad
italiana en 2,56 euros. El banco presidido por Francisco González
ha mantenido, desde que lanzó la OPA, que su oferta es la
adecuada y ha descartado en numerosas ocasiones que estaría
dispuesto a mejorarla.
Unipol no
quiere perder dinero. Sin embargo, para Unipol vender al precio
que está ofreciendo el BBVA implicaría perder bastante
dinero. La aseguradora ha repetido que aún no ha descartado
ninguna de las tres opciones que le quedan: adherirse a la OPA;
lanzar una oferta alternativa o, finalmente, no vender y quedarse
en el capital de BNL. Aunque los plazos para el lanzamiento de una
oferta alternativa se hayan acabado, Unipol cuenta con que, si lograra
hacerse con el 27% en manos del contrapacto, tendría que
lanzar una OPA obligatoria por haber superado el 30% de BNL sin
previa autorización.
Una situación
que algunas fuentes definen como paradójica: "La OPA
obligatoria en el ordenamiento jurídico italiano se considera
como una sanción, y en cambio Unipol la quiere utilizar para
lanzar una oferta que no está autorizada a lanzar".
Este observador recordó que la ley italiana impide a un sujeto
no bancario asumir el control de un banco, por lo que en teoría
la Banca de Italia (Bankitalia) no debería autorizar que
la aseguradora luche para el control de BNL.
Mientras, los
rumores sobre los posibles socios financieros que ayudarían
a Unipol a encontrar los 6.000 millones de euros que necesitaría
para comprar BNL apuntan ahora hacia Credite Suisse. El diario italiano
Sole 24 Ore en su edición de ayer publicaba que el banco
suizo podría incluso ser algo más de un socio financiero
y buscar una implicación directa en la compra de BNL. No
sería la primera vez que la aseguradora italiana y la entidad
suiza hacen negocios juntos. El año pasado el grupo Winterthur,
propiedad de Credit Suisse, vendió sus actividades de seguro
en Italia a Unipol.
Las interferencias
políticas. Desde que el BBVA lanzó la OPA sobre
BNL, las interferencias políticas no han dejado un solo momento
de enturbiar todo el proceso. Desde el papel del gobernador de Bankitalia,
Antonio Fazio, quien se propuso como defensor de la "italianidad
de la banca", a las discusiones entre los diferentes partidos
políticos sobre la oportunidad del comportamiento del regulador,
todas las fases de esta operación no han estado exentas de
polémica.
El último episodio tuvo lugar ayer, jueves, cuando el secretario
de los Democráticos de Izquierda (DS), Piero Fassino, declaró
en una entrevista que valoraría positivamente una contra-opa
de Unipol sobre BNL.
Como era previsible, sus declaraciones han generado una nueva polémica.
Hoy se ha encargado de contestarle el número dos de la patronal
Confindustria, Andrea Pininfarina, quien ha acusado tanto a la oposición
como al Gobierno de Silvio Berlusconi de tener algo en común:
la falta de entendimiento con el mundo de las empresas que producen
y crean riqueza.
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