Viernes 15 de julio de 2005


El Ejército Zapatista de Liberación Nacional prepara una Constitución que recoja los derechos de los indígenas

El EZLN cambia de estrategia

Por Silvia Torralba*

La incertidumbre de los últimos días en Chiapas, desde que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) decretó la ‘alerta roja’ temporal, se ha aclarado por fin tras intensas reuniones y asambleas en las que han participado más de un millar de comunidades indígenas de la región. En un encuentro sin precedentes desde hacía años, organizaciones de base y EZLN han decidido avanzar en su lucha pacífica por la igualdad de derechos en su país, México, y han anunciado varias medidas a nivel nacional e internacional que supondrán un mayor intercambio con otras organizaciones y la recogida de ideas para proponer una Constitución que recoja los derechos de toda la población.

La llamada 'Sexta Declaración de la Selva Lacandona', que recoge el giro de la política del EZLN y ha contado con el apoyo del 98 por ciento de la población de las comunidades, anuncia que, en breve, representantes indígenas y el EZLN iniciarán una “campaña nacional” con el propósito de conocer la labor de los movimientos del campo y la ciudad y de los partidos de izquierda y de intercambiar impresiones sobre los derechos que debería contener la Constitución mexicana. Se trata, explica el EZLN, de hablar con indígenas, campesinos, obreros, maestros, estudiantes, mujeres, colonos, pequeños propietarios y comerciantes, jubilados, discapacitados y todo tipo de movimientos sociales “para la construcción de otra forma de hacer política, de un programa de lucha nacional y de izquierda, y por una nueva Constitución”.

Este proceso se llevará a cabo “en todo el territorio nacional y por tiempo indefinido”, con alianzas con organizaciones y movimientos no electorales para “construir desde abajo y por abajo una alternativa” a la política neoliberal del actual Gobierno mexicano, afirma el EZLN. “No vamos a pedirles que voten por un candidato, ni que hagan igual que nosotros, ni que se levanten en armas. Vamos a preguntarles cómo es su vida, su pensamiento de cómo está nuestro país y de cómo hacemos para que no nos derroten” para elaborar de manera conjunta un “programa nacional de lucha”.

Desde que en 1994 el EZLN se levantó en armas para después retirarse a las montañas y plantear otro modelo de Estado de manera pacífica, el movimiento y las bases indígenas de apoyo han lanzado varias propuestas y han iniciado procesos de diálogo con el Gobierno que finalmente no avanzaron. Los incumplidos Acuerdos de San Andrés, la matanza de 45 personas en el poblado de Acteal en 1997, una consulta popular en 1999 y la llamada ‘marcha por la dignidad indígena’ que reunió a miles de personas en el 2001 son algunos de los hechos más destacados de los últimos años. En todo este tiempo, representantes de las bases y el EZLN se han reunido con varios líderes políticos que, según la población indígena, han ignorado sus peticiones.

Por este motivo se empezó hace cuatro años un proceso de empoderamiento de las comunidades indígenas, que buscaba el autogobierno. En este tiempo se crearon las Juntas de Buen Gobierno, los centros políticos y culturales conocidos como ‘Caracoles’ y se implicó a la población para que vigilara su evolución. Ahora, en cambio, desde el EZLN afirman que “ha llegado un punto en que no podemos ir más allá” y en el que las demandas de la población indígena “sólo serán posibles si el indígena se junta con los trabajadores de la ciudad y el campo”.

Apoyo de las ONG del país y extranjeras. Según la 'Sexta Declaración de la Selva Lacandona', la actual política mexicana “no sirve” porque apuesta por políticas de carácter neoliberal que han perjudicado a campesinos y trabajadores de la ciudad y han llevado a muchas personas a emigrar. Esta situación también la denuncian ONG y entidades de derechos humanos, como el Centro Fray Bartolomé de Las Casas. En un comunicado conjunto, una veintena de estas organizaciones advierten de la “estrategia de guerra de baja intensidad” que tiene lugar en algunos municipios y comunidades indígenas desde 1995 y acusan al Gobierno federal de “permitir masacres, desapariciones forzadas y provocaciones a las bases zapatistas y organizaciones civiles” de Chiapas.

“En los últimos dos meses hemos observado en distintas regiones de influencia y presencia zapatista mayor actividad de grupos paramilitares, así como movimientos del Ejército mexicano”, afirman las organizaciones, que instan a la sociedad civil mexicana e internacional a ejercer de observadores.

En esta línea también se pronuncian desde el EZLN que, en su renovación, apuesta por incrementar las relaciones con los movimientos sociales latinoamericanos y de fuera del continente. A estas organizaciones les propone celebrar “encuentros intercontinentales” a principios del próximo año, para intercambiar experiencias sobre otro modelo de vida posible.

* Periodista de Canal Solidario-OneWorld
Agencia de Información Solidaria

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