Viernes 15 de julio de 2005


La competencia se ceba sobre las cuentas del sector

La calidad crediticia de las telecomunicaciones, amenazada

Por El Boletín de las Telecomunicaciones

La presión de la competencia puede empezar a afectar a los ratings y a la calidad crediticia de las principales operadoras de telecomunicaciones euro-
peas. Ya ha habido algunas ‘víctimas’. La pasada semana, Standard & Poor’s rebajó la calificación de los bonos a largo plazo y de la deuda senior de Belgacom desde ‘AA-’ a ‘A+’. El motivo de la decisión fue la debilidad del negocio principal del incumbente belga.
Claro que, la tendencia puede generalizarse. Esta misma agencia estadounidense publicó sólo unas horas después un informe en el que advertía que la presión de la competencia se va a intensificar en Europa lo que puede acentuar la tendencia de rebaja de calificaciones o la entrada de compañías en el ámbito de las “perspectivas negativas” o negative outlooks. En la actualidad, hay más firmas con panorama negativo que con positivo, situación que va a agravarse.

   

En estos momentos, la mayor parte de operadoras se concentran entre los ratings ‘A-’ y ‘BBB+’. Y lo cierto es que estos expertos parecen tenerlo claro.

En el primer trimestre del año, pese al imparable aumento del número de clientes de acceso a Internet por alta velocidad (sobre todo de ADSL), sólo cuatro operadoras de telefonía fija lograron incrementar, aunque sea levemente, sus ingresos: BT Group, Telefónica, Telekom Austria y Telecom Italia. Por el contrario, Deutsche Telekom, France Telecom, Telenor, Portugal Telecom, OTE, TeliaSonera... vieron como sus ingresos procedentes de la telefonía básica se reducían. Además, la compañía holandesa KPN ya ha reconocido que tanto la facturación como el ebitda de su negocio ‘fijo’ decrecerán en 2005.
Y todo, según los analistas de Standard & Poor’s (S&P), por culpa de la canibalización de estos servicios por parte de la telefonía móvil y del crecimiento de segmentos como la voz sobre protocolo de Internet (VoIP) que está atacando directamente la línea de flotación de los tradicionales ingresos de voz. Y no hay quien lo pare. Según la consultora especializada Point Topic, el número de clientes de VoIP en el segmento minorista se ha duplicado en los últimos nueve meses.

Reguladores. La amenaza para la telefonía fija europea no acaba ahí porque la gran mayoría de autoridades reguladoras del Viejo Continente están impulsando la aprobación de nuevas legislaciones para forzar la liberalización plena del bucle. El ejemplo de BT es clarificador. Para evitar su fragmentación en diferentes sociedades, la empresa británica llegó a un acuerdo con el regulador Ofcom por el que se comprometía a facilitar el acceso a sus infraestructuras de sus distintos competidores en igualdad de condiciones.

Esta progresiva liberalización del bucle en Europa podría traducirse en nuevas caídas de los precios del ADSL, con lo que también se erosionarían los ingresos por estos nuevos servicios.

Pero, según S&P, la actual crisis de las operadoras europeas no acaba en la telefonía fija. En los primeros tres meses de 2005, y por primera vez en la reciente historia del sector, las cuentas de diversas compañías de móviles en Alemania, Portugal, los países escandinavos o Reino Unido se han deteriorado por la fuerte presión de la competencia y los cambios regulatorios que han permitido la entrada de operadores virtuales (MVNO).

Asimismo, tanto la pérdida de clientes como los costes derivados de las campañas de fidelización realizadas por las operadoras han afectado a sus cuentas. De hecho, algunas de las compañías han visto como su margen de ebitda caía hasta en 15 puntos porcentuales en los resultados del primer trimestre. Unas cuentas que corren el riesgo de complicarse también con los costes que las empresas van a tener que asumir en el desarrollo y construcción de las redes de tercera generación (3G).

Además, algunos reguladores europeos como es el caso del holandés han decretado rebajas de las tarifas de interconexión con las redes móviles. Desde luego, un palo directo a las cuentas de resultados de las operadoras. Y esta situación puede empeorar. Un ejemplo es España donde la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha publicado esta semana un borrador sobre su informe de análisis de mercados donde advierte que no hay competencia en el segmento celular. Y pide la llegada de nuevo de los MVNO.

Deuda. Ante este escenario de fuerte presión de la competencia, S&P prevé que la generación de caja de las operadoras europeas en 2005 va a ser sustancialmente más baja que la obtenida en 2004. Sin duda, una amenaza sobre los ratings.

En algunos casos, la rebaja de las calificaciones tienen un efecto directo sobre la deuda. Por ejemplo, Deutsche Telekom se vio obligada a introducir una cláusula en algunas de sus últimas emisiones de deuda, de tal manera que si su rating se recortaba, automáticamente se vería obligada a elevar la rentabilidad establecida en el folleto de colocación. Y los alemanes no son los únicos.

   

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