Martes 26 de julio de 2005

La posible implicación de Lula en los casos de corrupción hunden los mercados brasileños

El presidente de Brasil, Lula da Silva, podría haber estado relacionado directamente con una presunta compra de votos en el Congreso. La denuncia la ha realizado el publicista Marcos Valerio en la prensa del país y ha sentado muy mal a los mercados brasileños. El real se ha depreciado frente al dólar un 1,5% desde el lunes y hasta la hora de cierre de esta edición y el índice Ibovespa ha caído un 2,3%. La decepción de los inversores contrasta con el ánimo de los brasileños. Según una encuesta, el 65% de la población estaría a favor de la reelección de Lula.

Los inversores han reaccionado mal a esta información porque hasta ahora Lula se mantenía en pie a pesar de la grave crisis que azota a su Gobierno y al partido que lidera, el Partido de los Trabajadores (PT), gracias a que nadie, ni en la oposición ni en la base aliada, le había relacionado directamente con los casos de corrupción.

Pero eso era hasta ahora. Hoy la atención estará centrada en el Parlamento. Desde allí se retransmitirá en directo la sesión de la CPI en la que comparecerá la esposa de Marcos Valerio, Remilda Fernandes de Souza. Su declaración ha generado gran expectación tras unas declaraciones publicadas el fin de semana en la prensa brasileña en la que Lula se convierte, por primera vez, en el centro de las denuncias. Valerio, según la revista Veja, habría amenazado con destapar las conexiones del presidente con los escándalos de corrupción: "Avísenle al barbudo que tengo munición contra él". Esta habría sido la advertencia literal de Valerio contra el mandatario.

Complicaciones. Las cosas aún se están complicando más para el presidente. La comisión parlamentaria (CPI) que investiga los hechos está a la espera de encontrar los documentos que prueben dos denuncias relacionadas con Lula. La primera hace referencia a una deuda que tenía el mandatario con el PT de unos 30.000 reales (10.103 euros) y que canceló mediante un depósito de una sola vez cuando accedió a la Presidencia y se sospecha que ese dinero salió de una cuenta de Marcos Valerio, el hombre que presuntamente ejerció de intermediario entre el PT y los parlamentarios a los que se pagó por su apoyo al Gobierno en la Cámara baja.

La segunda denuncia está relacionada con el publicista Duda Mendonça que realizó la campaña que llevó a Lula a la Presidencia. Según algunas denuncias, se pagó a Mendonça 500.000 reales (168.388 euros) con dinero no declarado del PT.

Ante el agravamiento de la crisis política, los partidos de la oposición han comenzado una campaña para denunciar un presunto giro populista de Lula. A juicio de esos diputados, el presidente habría optado por acercarse a los movimientos sociales y a los sindicatos como fórmula para encontrar apoyos en medio de esta crisis y temen que se traduzca en una relajación de la política fiscal.

De hecho, parece que Lula sigue contando con el apoyo de estas organizaciones sociales. Hoy mismo han intensificado sus movilizaciones para protestar contra lo que consideran una estrategia de la derecha para promover la destitución del presidente brasileño. Además, según una encuesta elaborada por Datafolha, el 65% de los brasileños apoyaría la reelección de Lula.

 

 

 

 

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