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Miércoles
27 de julio de 2005 También la economía comienza a dar malas noticias. El Gobierno brasileño ha tenido que reducir las previsiones de crecimiento para este año desde el 4% hasta el 3,4%, y ayer el país realizó una colocación de bonos por un monto muy inferior al esperado debido a la volatilidad que se ha instalado en los mercados a raíz de los escándalos de corrupción. Las muestras de desaceleración económica en Brasil han obligado al Gobierno a reducir su previsión de crecimiento económico para finales de este año. El PIB será de 21.000 millones de reales (7.157 millones de euros) menos. Estos datos se desprenden de las estimaciones de ingresos y gastos para el tercer trimestre del año que tiene que elaborar obligatoriamente el Gobierno según la Ley de Responsabilidad Fiscal. No es la única mala noticia económica para el Ejecutivo de Lula. Ayer, la volatilidad que se instaló en los mercados a raíz de nuevas denuncias que implican a Lula en los casos de corrupción, obligaron al Tesoro brasileño a realizar una subasta de bonos por un monto inferior al esperado. Deuda. Brasil colocó 2.250 millones de reales (767 millones de euros) en Letras del Tesoro Nacional (LTN), títulos que ofrecen una rentabilidad fija. Esta cifra contrasta con la subasta de 5.750 millones de reales (1.959 millones de euros) de la semana anterior, los 8.500 millones (2.897 millones de euros) de una semana antes o los 10.000 millones (3.408 millones de euros) de principios de mes. Según asegura la agencia Bloomberg, citando fuentes del Tesoro, el volumen se redujo debido a la volatilidad del mercado en los últimos días. Cuando las cosas estén más tranquilas en los mercados de divisas volverá a haber licitaciones, subastas que tienen como objetivo recaudar dinero para afrontar las obligaciones financieras que tiene que afrontar la Administración brasileña en los próximos cinco meses. Hoy, el mercado de renta variable permanecía en calma. Al cierre de esta edición el índice Ibovespa subía un 0,8%, pero el real seguía cayendo, perdía un 0,6% frente al dólar. Playboy. Mientras tanto, la crisis política no deja de dar sorpresas. Ayer se conoció que Fernanda Somaggio, la ex secretaria de Marcos Valerio (el presunto intermediario entre el Partido de los Trabajadores -PT- y los diputados a los que se pagó a cambio de su apoyo al Gobierno en el Congreso, había anunciado su deseo de posar desnuda para la edición brasileña del Playboy a cambio de 830.000 dólares (282.907 euros). Un dinero que quiere destinar a financiar su campaña para presentarse a diputada con el lema 'Antes desnuda que corrupta'. Somaggio fue la persona que comenzó a destapar la actual trama de corrupción en el seno del PT y el Gobierno de Lula. También ha novedades sobre su ex jefe. La comisión parlamentaria que investiga (CPI) las denuncias ha pedido la detención preventiva de Valerio y la congelación de sus bienes. Además, quieren convocar al ex ministro de la Presidencia, José Dirceu, para que declare en la CPI. Esta comisión, al parecer, también ha hallado pruebas de que los escándalos que se investigan sirvieron para financiar sólo partidos y diputados, sino también jueces e incluso organizaciones no gubernamentales. El diputado que se encarga de recopilar todo lo ocurrido en la CPI, Oscar Serraglio, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado del Gobierno, ha reconocido que los documentos que maneja la CPI son "pólvora pura" y que sólo se ha averiguado el 10%. Entre los papeles en su poder figura uno que demuestra que las empresas de Valerio financiaron al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en las elecciones de 1998, las que llevaron al poder por segundo año consecutivo a Fernando Enrique Cardoso.
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