Viernes 5 de agosto de 2005


El PRI, incapaz de pactar un candidato para las elecciones presidenciales mexicanas de 2006

El coloso de dos cabezas

Por Víctor M. López

El Partido Revolucionario Institucional de México (PRI), la fuerza política que posee la mayoría en el Congreso y en el Senado del país, aún no tiene claro quién será su aspirante para las próximas elecciones presidenciales de julio 2006. Cuando todas las encuestas apuntaban a que su actual dirigente, el tabasqueño Roberto Madrazo, lucharía por devolver el gobierno al PRI después de que Vicente Fox se lo arrebatase tras 71 años ininterrumpidos de control, una parte del equipo le ha dado la espalda.

Los disidentes, conocidos como Unidad Democrática, o Todos Unidos Contra Madrazo (Tucom), critican el autoritarismo con el que el tabasqueño ha dirigido el partido durante los últimos años y por ello han escogido a su propio representante: el gobernador del Estado de México, Alberto Montiel. Ahora, los dos frentes deberán decidir cuál de los dos entrará en la lucha presidencial para la que sus principales enemigos ya están preparados.

Por un lado, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) cuenta entre sus filas con el hombre que, según los últimos sondeos, de celebrarse hoy las presidenciales, llegaría al poder: Andrés Manuel López Obrador. Mientras, el Partido de Acción Nacional (PAN), agrupación del presidente Vicente Fox, eligirá el próximo 2 de octubre a su aspirante. El dirigente de PAN, Alejandro Vázquez Cuevas, ha indicado que los candidatos, Santiajo Creel Miranda, Alberto Cárdenas Jimenez y Felipe Calderón Hinojosa, están muy igualados.

Pero no es el único problema que deberá resolver Madrazo. Antes de enfrentarse a su primer rival en las primarias de su partido, tendrá que abandonar su actual cargo de presidente del Comite Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI y ha propuesto a los miembros del equipo que la sesión del Consejo Político Nacional, en donde formalizaría su dimisión, se realice antes del 15 de agosto, para que su sucesor pueda ocupar el cargo durante la segunda quincena de octubre. De esta forma, los aspirantes tendrían diez días en agosto para presentar sus candidaturas, dos para la emisión de dictámenes de validez y siete para impugnaciones. Por último, durante el mes de septiembre podrían realizar su campaña.

Sin embargo, a los integrantes del Tucom no les interesa que el cargo del próximo presidente del CEN, encargado de manejar el proceso electoral interno, pueda ser ocupado por un afín a Madrazo. Por ello, defienden que la secretaria general del PRI, Elba Esther Gordillo, asuma el puesto hasta el 2006 tal como lo indican los Estatutos del partido. Parece ser que hasta en este punto, ambas facciones divergen.

Al tabasqueño no le convence que sea Gordillo, cercana a la corriente de la Unidad Democrática, quien controle el CEN, ya que si Montiel le derrota en las primarias, perderá el control del PRI a favor de los disidentes. Así que ha planteado la posibilidad de que se mantenga en el cargo sólo durante los 60 días, el periodo que transcurrirá entre su dimisión y la elección oficial de un nuevo candidato. Aunque algunos miembros del Tucom, como Manuel Ángel Muñoz, insisten en que se respete la normativa interna del partido.

El enemigo de Madrazo. Unión Democrática ha decidido que el gobernador del Estado de México, Alberto Montiel, sea el rival de Madrazo en las elecciones internas. El proceso de selección de su representante concluyó ayer después de que tres empresas consultoras, Mitofsky, Parametría e Ipso-Bimbsa, pusieran en común los resultados de un sondeo que cada una de ellas realizó entre 2.000 mexicanos.

Las primeras declaraciones de Montiel tras haber conocido su victoria, se centraron en la necesidad de realizar las primarias lo antes posible. Para convencer a sus electores de que sería él quien conseguiría llevar de nuevo el PRI al gobierno, esbozó las primeras líneas de su programa político, orientadas hacia la educación, el crecimiento económico de México y subrayando la importancia de que la República cobre protagonismo en el ámbito internacional.

Pero el gobernador de la ciudad de México no lo tiene fácil. Fuentes internas del PRI consideran que tiene en realidad la batalla perdida de antemano ya que Madrazo controla al aparato del partido. Montiel cuenta por ahora con el total apoyo de los gobernadores de Nuevo León y de Sonora, José Natividad González y Eduardo Bours , respectivamente, y conel del ex gobernador de Verazcruz Miguel Alemán. Además, los cuatro rivales que lucharon junto a él para ser el candidato del Tucom, Enrique Jackson, Enrique Martínez, Manuel Ángel Núñez y Tomás Yarrington también respaldan a Montiel

En esta diferencia de fuerzas, hay que añadir que Madrazo se ha llevado al hasta ahora coordinador de Comunicación Social del PRI, Sergio Martínez-Chavarría Galindo, para que diseñe su estrategia de comunicación política. Esta decisión parece confirmar las acusaciones realizadas por los críticos contra el máximo dirigente del PRI de estar vaciando de nombres importanrtes la ejecutiva del partido en su propio beneficio y de no aceptar las reglas históricas que fijan que los candidatos electorales no deben controlar el partido.

 

 

 

 

 

 

 

   

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