Jueves 18 de agosto de 2005

Las turbulencias política en Latinoamérica obligan a cancelar la Cumbre del Grupo Río

Entre el 25 y 26 de agosto debía celebrarse en el balneario de Bariloche (Argentina) la XIX Cumbre del Grupo Río con la asistencia de los presidentes y jefes de Estado de 19 países latinoamericanos. Sin embargo, a tan sólo una semana de su inicio los organizadores han decidido cancelar el encuentro ante la crisis política que viven países como Brasil, Perú o Bolivia.

El encuentro se postergará probablemente hasta final de año y se celebrará después de la Cumbre de las Américas prevista para el 4 y el 5 de noviembre también en Argentina, en Mar de la Plata, y cuyo principal atractivo es la asistencia del presidente estadounidense, George Bush.

Al cierre de esta edición, todavía no se había confirmado oficialmente la cancelación de esta convocatoria, aunque la prensa latinoamericana, citando fuentes de Brasil y Argentina, país este último que ejerce la Secretaría pro témpore del Grupo Río, daba por hecho que los presidentes de Latinoamérica y el Caribe habían decidido retrasar el encuentro debido a que algunos países como Brasil, Perú o Bolivia, se encuentran inmersos en una grave crisis política.

De hecho, a tan sólo una semana de la cita sólo nueve de los 19 miembros del Grupo Río habían confirmado su asistencia. No obstante, sí se reunirán los ministros de Exteriores de los países integrantes del Grupo Río, quienes firmarán los acuerdos previstos y preparan el documento que posteriormente firmarán los presidentes cuando finalmente se celebre la Cumbre.

Las crisis. Muchos de los países latinoamericanos que tenían la cita en Bariloche están atravesando momentos difíciles. La situación de Brasil es la que más espacio está ocupando en la prensa internacional. La corrupción que ha comenzado a destaparse en el Gobierno y en el Partido de los Trabajadores (PT) fundado por el presidente Lula da Silva mantiene acorralado al mandatario brasileño y a su Administración, actualmente semi paralizada a causa de los escándalos.

La crisis de Perú es más reciente. Estalló la semana pasada a raíz del nombramiento por parte del presidente Alejandro Toledo de Fernando Olivera como canciller del país. Esta decisión provocó la renuncia, entre otros, del presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero. Finalmente Olivera tuvo también que salir del Gobierno y Toledo nombró a su ministro de Economía, Pedro Pablo Kucynski, como nuevo primer ministro, lo que ha apaciguado un poco la tensión, aunque las turbulencias todavía no han desaparecido.

 

 

 

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