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Viernes
12 de agosto de 2005
La
vitalidad del consumo privado, amenazada
La
exuberancia inmobiliaria, un peligro para los planes de la
FED
Por
J. Jameson
La
economía estadounidense se mueve ahora en un peligroso doble
filo, según muchos expertos. La inflación interanual
parece controlada, en el entorno del 2,2%, a pesar de que el precio
del barril de petróleo supera los 60 dólares. Pero
hay otros motivos de preocupación.
En
los dos primeros trimestres del presente año, la economía
ha crecido a buen ritmo en EEUU (un 3,6% y un 3,4%) gracias, sobre
todo, al mantenimiento de la vitalidad del consumo privado.
Para
algunos analistas, la noticia no es del todo buena porque ilustra
una espiral de prosperidad basada exclusivamente en el endeudamiento
de las familias estadounidenses y, a la vez, en el dramático
descenso de la tasa de ahorro de este colectivo, que se sitúa
ahora en el 0,02%, casi un mínimo histórico.
La
acción de la Reserva Federal (FED) ha conseguido que los bancos eleven hasta
el actual 6,5% su tipo de interés preferencial a corto plazo
y que situen en esta misma línea el crédito nuevo
concedido a través de tarjetas.
Sin
embargo, estos movimientos al alza no han provocado una restricción
del crédito, porque la fuente principal de préstamos
de los ciudadanos de EEUU es la ampliación de sus créditos
hipotecarios vivos, fácil de conseguir gracias a la fuerte revalorización
registrada por los activos inmobiliarios.
Tensiones.
Esa situación elimina los efectos positivos que ha podido
tener sobre la inflación en estos meses la moderación
salarial que, además, empieza a ceder. Aunque en el segundo
trimestre del año los costes laborales sólo aumentaron
un 1,3%, tras haber subido un 3,6% en el primero, la tasa interanual,
un aumento del 4,3%, es la más alta desde el año 2000.
Con
todos estos elementos, los analistas apuestan ahora por unos tipos
de interés de referencia muy por encima del 4% para el primer
trimestre de 2006. Y el equilibrio necesario entre tipos y crecimiento
se complica.
Sin
sorpresas. Se cumplió el guión. La pasada semana,
la FED decretó su décima subida consecutiva del tipo
de interés de referencia hasta situarlo en el 3,5%, la tasa
más alta desde agosto de 2001, y que está situada
muy por encima del 1% de junio de 2004 cuando se inició el
proceso de alzas.
Poderío del
consumo. Algunas estimaciones, realizadas en círculos académicos
ponen de manifiesto con gran crudeza los peligros macroeconómicos
de la influencia de la revalorización inmobiliaria en el
aumento del consumo.
En
concreto, según un informe de la International Business School,
el precio medio de los inmuebles ha subido un 55% en EEUU en el
último lustro, lo que ha incrementado la riqueza total de
sus propietarios en 6,5 billones de dólares, lo que ha evolucionado en paralelo a un
aumento de la deuda de cuatro billones de dólares, en el mismo
periodo.
Ese
endeudamiento adicional que vendría especialmente de las
refinanciaciones y ampliaciones de los créditos hipotecarios
habría aportado unos 200.000 millones nuevos al consumo,
magnitud responsable de un crecimiento medio trimestral de la economía
del 1,5%.
Además,
los tipos de interés a largo plazo no se mueven al alza,
La rentabilidad de los bonos a 30 años, la principal
referencia hipotecaria, se sitúa ahora en el 4,58%, situando
el tipo hipotecario medio, que ha experimentado una leve subida,
en el 5,55%. Esto hace que sea mucho menos costoso y más fácil conseguir un préstamo
nuevo con aval inmobiliario que solicitar un crédito al consumo.
Según
varios informes, estas tendencias habrían aportado de media
un 10% de ingresos adicionales a las familias estadounidenses. Un porcentaje que supera en muchos puntos porcentuales los aumentos derivados
de los incrementos de salario.
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