Viernes 12 de agosto de 2005

La Cámara alta brasileña aprueba una subida del salario mínimo del 28%

El Senado brasileño asesta otra ‘puñalada' a Lula

Por Miguel Humanes

Por si Lula no tuviera bastantes problemas con los escándalos de corrupción, el Senado brasileño le ha propinado un duro golpe esta semana con la aprobación de un aumento del salario mínimo de un 28%, lo que supondría aumentar el gasto público del país en unos 4.100 millones de euros. Con tantos ‘contratiempos' no es de extrañar que por primera vez un sondeo electoral no le otorgue la primera posición.

La credibilidad macroeconómica que se ha ganado el presidente Lula en sus más de tres años y medio de gestión podría verse seriamente perjudicada si el incremento del salario mínimo aprobado por el Senado sigue adelante. Existe un riesgo de desestabilización de las cuentas públicas si el Congreso también da luz verde a la medida y sólo Lula podría detenerla con su veto, pero eso supondría un elevado coste político para él.

"Serán 12.000 millones de reales más de impacto en el Presupuesto (...) y no hay ninguna previsión presupuestal para eso", dijo el senador Aloizio Mercadente, del Partido de los Trabajadores (PT), según recoge Reuters .

Lula se encuentra atrapado ya que, a pesar de que el Congreso y él mismo pueden tumbar la ley aprobada en el Senado, no sería una acción electoralmente muy beneficiosa, teniendo en cuenta que las próximas elecciones generales están prácticamente a la vuelta de la esquina: en octubre de 2006.

La Cámara alta brasileña aprobó el pasado miércoles por 30 votos a favor, 27 en contra y cinco abstenciones, un salario mínimo de 384 reales (131,4 euros), en lugar de los 300 reales (102,7 euros) establecidos en la llamada Medida Provisoria de abril, aprobada por el propio Lula, y vigentes desde mayo. Si la ley sigue adelante y es aprobada por el Congreso (y no vetada por Lula, algo que no parece probable) supondría un incremento del salario mínimo del 28%. El salario anterior era de 260 reales (89 euros).

Este incremento podría asestar un duro golpe al Presupuesto nacional y poner en riesgo los recursos necesarios para hacer frente al pago de la deuda externa.

"La crisis política, aún cuando no conduzca a la impugnación de Lula, todavía pudiera lacerar la economía y el mercado", ha manifestado a Financial Times Ricardo Ribeiro, un analista político de la consultoría MCM. "No solo no habrá una agenda legislativa positiva, sino que pudiera haber una negativa".

De hecho, la oposición está tratando de sacar partido al revés recibido por el Gobierno de Lula con el aumento del salario mínimo. "Yo estoy haciendo lo que Lula prometió pero no hizo: duplicar el salario mínimo", dijo Antonio Carlos Magalhaes, el senador que propuso la subida hasta 384 reales, según apunta la misma fuente.

El impacto del aumento salarial aprobado en el Senado fue tal, que el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) cancelaron el jueves un debate en Brasilia sobre política fiscal a raíz de la decisión del Senado. "La posición del Senado estableció en este momento un conflicto en el debate sobre la responsabilidad fiscal, precisamente en el punto en que hoy se pretendía avanzar," dijo una nota suscripta por el presidente de Ipea, Glauco Arbix, y el representante del PNUD en Brasil, Carlos Lopes, informa Reuters .

Reacción de los mercados financieros. La Bolsa de Sao Paulo retrocedió inicialmente el pasado jueves en respuesta a la decisión del Senado, pero luego se recuperó, mientras que el real, se depreciaba hasta 2,29 unidades por dólar, después de dos máximos consecutivos desde abril de 2002. Hoy viernes, la principal bolsa brasileña perdía a media sesión un 1,5% hasta 26.219 puntos y la divisa por su parte también cedía terreno, un 1,1% hasta 2,38 reales por dólar.

"Eso no es bueno (la decisión del Senado). El presidente Lula vetará la ley, por supuesto (si es aprobada por la Cámara baja), pero será un tremendo golpe político para él", dijo Carlos Alberto Ribeiro, director de valores Novacao, según la misma fuente.

Los inversores están muy atentos a la marcha del salario mínimo debido a que determina buena parte de los pagos de la seguridad social brasileña, lo que supone una de las principales partidas de gasto del Estado.

Serra vencería a Lula en 2006. Por primera vez desde que Lula da Silva asumió la Presidencia de Brasil en enero de 2003, una encuesta electoral no le da como vencedor. Se trata del último sondeo realizado por la compañía Datafolha, según el cual, en los comicios generales del año que viene Lula ganaría la primera vuelta con el 30% de los votos, seguido por José Serra, alcalde de Sao Paulo y líder del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con el 27%, pero en la segunda vuelta Serra vencería a Lula por un amplio 48% frente al 39% que obtendría el actual mandatario.

Conviene recordar que precisamente Lula derrotó a Serra en la segunda vuelta de las elecciones de 2002.

Los técnicos de Datafolha señalan que el escándalo de corrupción que azota al Gobierno de Brasil fue lo que comenzó a erosionar la popularidad del presidente, sobre todo entre la población más pobre y menos escolarizada, según informa la edición digital Clarín .

 

   

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