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Viernes
12 de agosto de 2005
Una
comisión parlamentaria de Nicaragua emite un informe favorable
a levantar la inmunidad al presidente del Ejecutivo
Bolaños,
en la cuerda floja
Por
Víctor M. López
La
permanencia de Enrique Bolaños en la Presidencia de Nicaragua
pende de un hilo. La comisión parlamentaria de la Asamblea
Nacional que analiza su posible destitución, lideradas por
las formaciones de la oposición, los disidentes del Partido
Liberal Constitucional (PLC) y el Frente Sandinista de Liberación
Nacional, ha emitido su veredicto: las pruebas que acusan al mandatario
de presunta malversación de fondos para la campaña
electoral con la que ganó la Presidencia en 2001 son suficientes
para pedir que se retire su inmunidad y sea sometido a juicio.
Ahora el Parlamento,
que se encuentra de vacaciones hasta el 5 de septiembre, deberá
aprobar la resolución con al menos el voto de 57 diputados
de un total de los 91 que componen la Cámara, de los cuales
el FSLN posee 38 y el PLC, el frente que llevó a Bolaños
a la Presidencia, 43, con lo que juntos suman 81.
Sin embargo,
fuentes cercanas al FSLN, en declaraciones a Americaeconomica.com,
han indicado que Bolaños todavía tiene una oportunidad.
Antes de someter al Plenario el dictamen, tienen intención
de sentarse a negociar con el presidente para que se ponga fin a
la actual crisis institucional que vive el país. "Si
no cede, la destitución será una realidad", aseguraron.
La discusión
a la que se refieren los miembros del FSLN hace referencia a una
serie de iniciativas para reformar la Constitución nicaragüense
aprobadas por diputados de la oposición pero vetadas por
Bolaños al considerar que liberales y sandinistas pretenden
arrebatar al Ejecutivo el control de las empresas públicas
que brindan los servicios de agua potable, energía y telecomunicaciones.
El veredicto.
El informe de la comisión, liderada por la diputada sandinista
Mirna Rosales, pone al descubierto la existencia de cuentas a nombre
de Bolaños que no fueron declaradas ni al Consejo Supremo
Electoral (CSE), ni a la Contraloría General de la República,
ni si quiera al PLC. En total, 9,4 millones de dólares fueron
ase desconoce la identidad de los donantes que aportaron 9,4 millones
de dólares (7,5 millones de euros) para su campaña
presidencial.
El presidente
del CSE y miembro del FSLN, Emet Lang, ha indicado que tanto Bolaños
como los ministros y funcionarios de los dos últimos gobiernos,
liderados por el actual presidente y su antecesor Arnaldo Alemán
que también están presuntamente implicados, sólo
han dado información sobre cuatro cuentas corrientes por
lo que existen otras cinco de las que se desconoce su origen. Es
decir, el aún principal político de Nicaragua ha incumplido
las reglas del juego de un proceso electoral que estipulan que son
ilegales el ocultamiento u omisión de recursos ante las autoridades
competentes y las donaciones anónimas.
Pero Enrique
Bolaños no tiene miedo. O al menos eso es lo que ha declarado
el secretario privado de la Presidencia de la República,
Ariel Montoya, quien asegura que la resolución de la comisión
parlamentaria es un producto del pacto entre las fuerzas de la oposición,
sandinistas y liberales para arrebatar el poder al Ejecutivo. Además,
Montoya considera que el pueblo nicaragüense se opone a lo
que denomina como "injusticia".
Estas afirmaciones
se apoyan en los datos de una reciente encuesta realizada por la
consultora M&R: el 70% de los ciudadanos de Nicaragua rechaza
la destitución del presidente, frente a un 27% que apoya
la medida. Sin embargo, la población no da del todo el respaldo
a Bolaños, ya que un 81% opina que carece de la capacidad
para solucionar la crisis que atraviesa su Gobierno.
Pero la consultora
se encuentra bajo sospecha después de haber presentado los
resultados de otro sondeo sobre los beneficios que supondría
para el país la ratificación del Tratado de Libre
Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica. Diputados
sandinistas consideran que el estudio debería haberse enfocado
en el sector rural porque será el más afectado.
Bolaños
no actuó sólo. Las investigaciones que intentan
demostrar la presunta malversación de fondos han expuesto
que el presidente de Nicaragua no trabajó sólo. Una
segunda comisión, dirigida por la también sandinista
Lilliam Morales Táboras, emitió un informe el pasado
martes por la cual recomienda destituir a seis funcionarios del
Gobierno de Bolaños.
Los implicados,
acusados de ocultar las cuentas que no fueron declaradas, también
tendrán que esperar a que finalice las vacaciones de los
diputados el próximo 5 de septiembre, para que el Plenario
someta a votación la dimisión de los funcionarios
El fallo de
la comisión legislativa ha puesto cruces sobre el ministro
de Gobernación, Julio Vega; el ministro de Medio Ambiente,
Arturo Harding; el viceministro de Hacienda, Fausto Carcabelos;
el ministro de Educación, Miguel Angel García; y los
empresarios Leonardo Somorriba y Maraio Salvo.
El ex
presidente, también acusado de corrupción.
El ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, y líder
del Partido Liberal Constitucionalista, también fue acusado
de corrupción. La Corte Centroamericana de Justicia le imputó
cargos por malversación de fondos y enriquecimiento ilícito
y le condenó en agosto de 2003 a una pena de 20 años
en prisión.
Sin embargo,
en noviembre de 2004, la Fiscalía General de Nicaragua decretó
que no había pruebas suficientes en los cargos por los que
fue encarcelado y fue trasladado a su casa en régimen de
prisión domiciliaria.
Según
algunas versiones, la salida de Alemán se debe a las negociaciones
políticas entre el PLC y el FSLN ya que una vez en su casa,
el ex presidente podrá preparar la campaña política
de su partido.
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