Fitch Ratings y Standard & Poor´s (S&P), dos de las tres agencias de calificación de riesgo más prestigiosas del mundo, han anunciado esta semana que estudian una rebaja del rating de la deuda ecuatoriana. El motivo es la suspensión de las exportaciones petroleras del país andino como consecuencia del paro de las provincias de Sucumbíos y Orellana.
A pesar de la incertidumbre política del país andino, la estabilidad macroeconómica estaba garantizada por las ventas de crudo que respaldaban el pago puntual de la deuda.
La primera agencia de rating en hacer públicas sus intenciones de llevar a cabo una posible reducción de la calificación de la deuda del país fue Fitch Ratings, que sitúa al Ecuador en categoría B- . Morgan Harting, director de deuda soberana de la firma, dijo que “cualquier pequeña interrupción en la producción puede generar irregularidades en los pagos”.
Por su parte, Standard & Poor's señaló ayer: “Los recientes acontecimientos en Ecuador, que llevaron a la suspensión de envíos de crudo, ilustran el alto grado de riesgo político”, señaló en un comunicado Joydeep Mukherji, analista de la firma. Esta agencia estudia una posible rebaja para ecuador desde su actual CCC+, la decimoséptima ‘nota' de las 23 que maneja S&P.
“Altas tensiones sociales, que incluyen demandas para la renegociación de contratos con las petroleras privadas y mayores ingresos tributarios para gobiernos locales, pueden afectar la débil posición fiscal (del conjunto de la nación)”, añadió el informe.
La que no se ha pronunciado aún ha sido Moody's que otorga un rating a Ecuador de B- .
Diálogo a tres bandas. Hoy fue el segundo día de diálogo entre el Gobierno de Alfredo Palacio, los huelguistas y las empresas petroleras involucradas para buscar una solución a la crisis abierta por la huelga iniciada el 14 de agosto en Orellana y Sucumbíos, según informa Terra-Efe .
Los representantes de las provincias en huelga se manifestaron hoy 'optimistas' por el resultado de las conversaciones en Quito, tras destacar que tanto ellos como las petroleras han flexibilizado sus posiciones.
”La combinación de un Gobierno con un limitado apoyo político y un ambiente político altamente dividido, hacen crecer la incertidumbre respecto de los prospectos de una resolución significativa y duradera de los temas en cuestión en la actual disputa en el sector petrolero”, añadió el representante de S&P.
El informe de S&P agrega que “pese a alguna recuperación en los niveles de producción de petróleo desde la semana pasada y a la posibilidad de un préstamo de parte de Venezuela, las pérdidas fiscales van a complicar aún más un estrecho panorama de financiación”.
La agencia explica que la calificación se puede rebajar si la actual crisis resulta en mayores costes financieros para el país. |