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El
límite de un déficit del 3% del PIB continúa
fuera del alcance de Alemania. A pesar de registrar una
leve mejora, la mayor economía europea cerró
el primer semestre con un saldo negativo en sus cuentas
públicas del 3,6% del PIB. La confianza inversora,
en cambio, se dispara.
Alemania
ha confirmado hoy que su economía registró
un crecimiento nulo en el segundo trimestre del año.
En este periodo, sus cuentas públicas no lograron
retornar a la senda establecida en el Pacto de Estabilidad.
Su déficit público ascendió en el primer
semestre del año a 39.000 millones de euros, el 3,6%
del PIB. Este porcentaje se mantiene muy por encima del
límite del 3%, si bien supone una reducción
de cuatro décimas respecto a los 43.100 millones
de euros contabilizados un año antes.
La
moderación de los números rojos fue propiciado
sobre todo por la mejora en los ingresos, puesto que los
gastos se mantuvieron elevados como consecuencia de factores
como los derivados de la tasa de desempleo del 11,6%.
La
Comisión Europea podría endurecer en los próximos
meses su posición sobre el excesivo déficit
de Alemania. Pero está previsto que antes de tomar
una decisión final, el 18 de septiembre el país
germano acudirá a las urnas para determinar si tal
y como apuntan los sondeos se produce un cambio de Gobierno.
Rebrote
de confianza. El final de año se encara en Alemania con mejores
expectativas económicas. El índice de confianza
inversora elaborado por el instituto ZEW se ha disparado
en el mes de agosto desde los 37 puntos del mes anterior
hasta los 50 puntos, muy por encima de los 39 puntos esperados
por los analistas. Este sustancial avance sitúa a
este índice de confianza en sus máximos de
los últimos 17 meses.
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