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La
compra de la filial argentina de BNL por parte del Banco
Hipotecario se ha suspendido. El Gobierno argentino, principal
accionista de este banco a la espera de privatización,
ya manifestó en marzo dudas sobre la operación
concordada el pasado febrero. En julio llegó el no.
En febrero BNL acordó vender al Hipotecario el 100%
de su filial argentina, que cuenta con 107 sucursales y
1.900 empleados por 160 millones de euros y un 3,7% de esta
misma entidad. Pero, según se desprende del informe
trimestral del Hipotecario, la operación ha sido
suspendida ya que el acuerdo no estaba cerrado y las
condiciones oportunamente informadas podrían verse
afectadas por las eventuales variaciones de las mismas y
de los activos a adquirir. La nota parece referirse
al cambio de propiedad de la propia BNL, a la espera de
que Unipol lance su OPA, después de que BBVA retirara
la suya.
Uno de los principales opositores de esta operación
es el empresario local Franco Macrí, de origen italiano.
Macrí, amigo personal de Caltagirone informó
en febrero que había adquirido el 1,9% de BNL y anunció
que si el contrapacto lograba hacerse con el control de
la banca romana, él convencería a este grupo
de inversores para que no vendieran los activos argentinos.
Ahora, Caltagirone y sus socios ya no están en BNL.
Sin embargo, según interpretaciones de la prensa
local, Macrí podría haber utilizado sus influencias
en Buenos Aires para alcanzar su objetivo.
BNL
no vende. Tras el cierre del mercado de hoy, BNL ha
comunicado con una nota que ya no tiene intención
de vender sus actividades argentinas al Banco Hipotecario
por considerar que el precio pactado por la operación
"ya no es adecuado". La banca romana ha informado
además que está estudiando otras ofertas para
su filial austral.
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