El
presidente argentino, Néstor Kirchner, quiere aprovechar
la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) que se celebrará
entre el 14 y 15 de septiembre en Nueva York, para gestionar
entrevistas bilaterales con su homólogo español,
José Luis Rodríguez Zapatero, con el mandatario
francés, Jacques Chirac, y con el alemán,
Gerhard Schröder, con el objetivo de conseguir su mediación
en el conflicto que aún mantiene la Administración
austral con las empresas privadas de estos países concesionarias
de servicios públicos por la renegociación
de los contratos. La cancillería argentina ya ha
comenzado a realizar las gestiones oportunas.
Según
informan varios diarios argentinos, Chirac ya habría
manifestado su disposición a reunirse con Kirchner.
Precisamente es una empresa francesa, el Grupo Suez, la
que más dolores de cabeza está generando a
la Administración argentina. Su filial, Aguas Argentinas,
lleva más de tres años intentando renegociar
su contrato, y ni siquiera las gestiones hechas por el presidente
francés y el argentino a principios de año
lograron avances en este asunto.
Zapatero.
La gestión del presidente español,
sin embargo, sí que ha sido más eficaz. Su
intermediación frente a las empresas españolas
con intereses en Argentina ha sido clave para que compañías
como Endesa, Gas Natural o Telefónica retiraran la
demanda que habían interpuesto frente a Argentina
en el Centro Internacional de Arreglo de Disputas sobre
Inversiones (Ciadi), el tribunal de arbitraje del Banco
Mundial (BM). Los principales avances se consiguieron hace
apenas un mes durante la visita a España del ministro
de Planificación de Argentina, Julio de Vido.
El
ministro consiguió que Gas Natural, que controla
en el país austral Gas Natural Ban, firmara un acuerdo
en el que se comprometía a retirar la demanda interpuesta
ante el Ciadi, una decisión que la compañía
ya había anunciado pero no formalmente.
De
esta manera, las tres principales empresas españolas
afectadas por los procesos de renegociación de los
contratos están en condiciones para alcanzar un acuerdo
con el Gobierno de Kirchner, después de que hace
unos meses Endesa retirara la demanda ante el Ciadi. La
Administración argentina había impuesto como
condición para firmar un pacto que las empresas desistan
de llevar al país ante los tribunales internacionales.
En total, Telefónica, Endesa y Gas Natural reclamaban
al país un resarcimiento por valor de 4.902 millones
de dólares (4.068 millones de euros).
En
Alemania, los problemas los está dando Siemens, una
compañía a la que el Gobierno de Kirchner
le rescindió el contrato para reimprimir el DNI.
Tras esta decisión, la firma pidió una compensación
a la Administración austral de 450 millones de dólares
(367 millones de euros) y amenazó con recurrir al
Ciadi. |