La
Asociación de Bancos de Puerto Rico (ABPR) presentó
ayer por la tarde en el Congreso una ponencia para presentar
sus argumentos en contra del impuesto adicional que pretende
imponer el Gobierno del país a las entidades financieras
para acabar con el déficit fiscal. El vicepresidente
ejecutivo de ABPR, Arturo Carrión, considera que
el problema de las cuentas públicas no se soluciona
con hacer que paguen más quienes ya cumplen con sus
responsabilidades tributarias. A su juicio, es necesario
acelerar un proceso de reforma fiscal.
Carrión
también destacó que si se aprobara este presupuesto
adicional, sería el segundo que se establece a las
entidades financieras tras la entrada en vigor recientemente
de un gravamen del 2,5% sobre los ingresos netos sujetos
a declaración de las instituciones financieras. El
nuevo tributo que defiende el Gobernador Aníbal Acevedo
gravaría el margen de intermediación, algo
que, según aseguran fuentes bancarias a este diario,
es "raro y poco recomendable".
También
se han quejado las aseguradoras. La Asociación de
Compañías de Seguros de Puerto Rico (Acodese)
asegura que el nuevo impuesto perjudicará la estabilidad
de la industria en detrimento de los consumidores y de la
economía.
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