El
Gobierno de México ha anunciado que en los próximos
días iniciará en el Congreso un proceso de
diálogo para modificar la ley que fija el nuevo reglamento
fiscal de Pemex. Según
ha explicado el coordinador de Políticas de la Presidencia,
Eduardo Sojo, el poder Ejecutivo presentará una iniciativa
con la intención de encontrar una alternativa a los
cambios impositivos establecidos en la nueva norma, que
reduce la presión fiscal de Pemex, con el objetivo
de disminuir su impacto en las finanzas públicas
Sojo
indicó que se estima que la reforma provocará
una disminución de los recursos destinados al fisco
por unos 6.600 millones de dólares (5.396 millones
de euros) en impuestos y derechos de la petrolera en el
primer año de vigencia, lo que afectaría directamente
al gasto público federal y al de los estados. Esta
cifra es bastante superior al cálculo inicial realizado
por el portavoz presidencial, Rubén Aguilar, para
quien cuyas pérdidas suponían un valor por
2.314 millones de dólares (1.871 millones de euros).
El
político declaró que resultará complicado
para el Gobierno vivir con estas reducciones y que desde
el Ejecutivo se pretende además alargar el periodo
de implementación de los cambios para reducir el
impacto en las finanzas públicas. Sin embargo, los
representantes de todas las fuerzas parlamentarias pidieron
a Fox aprobar el reglamento antes del 31 de agosto de este
año.
El
nuevo régimen fiscal de Pemex, aprobado el pasado
mes de junio por el Congreso de México, establece
que a partir del 1 de enero de 2006, la factura tributaria
de la petrolífera estatal estará ligada sólo
a la cantidad de petróleo que produzca. Sin embargo,
el presidente Vicente Fox aún no ha decidido poner
su firma al considerar peligrosa para las arcas estatales
la rebaja sustancial de los impuestos que la compañia
debe entregar a Hacienda con la normativa.
Actualmente,
los impuestos que paga Pemex, que tuvo ventas cercanas a
los 70.000 millones de dólares (57.231 millones de
euros) en 2004, al Gobierno nacional en concepto de impuestos
y regalias, representan el 60,8% de sus intresos totales,
algo que limita su capacidad de crecimiento. |