Viernes 19 de agosto de 2005


Pedro Pablo Kucynski asume la presidencia del Consejo de Ministros de Perú tras la dimisión de Carlos Ferrero

El último aliento de Toledo

Por Víctor M. López

Cuando parecía que el equipo de Gobierno de Perú comenzaba a ser absorbido por la crisis de las deserciones, el presidente Alejandro Toledo ha jugado su última carta: Pedro Pablo Kuczynski, hasta ahora titular de Economía, ha sido designado como nuevo presidente del Gabinete. Trás él, han entrado en juego seis nuevos ministros con los que luchará para que el final de la legislatura toledana concluya de la forma más limpia posible.

Al mandatario peruano no le quedaba otra opción: Carlos Ferrero, el anterior presidente del Consejo Ministerial, optó por presentar su dimisión el pasado viernes ante el polémico nombramiento como canciller de Fernando Olivera, líder del Frente Independiente Moralizador (FIM). En virtud de lo establecido en la Constitución peruana en estos casos, Toledo se vio obligado a disolver su Gabinete para una posterior ratificación.

Kuczynski procurará dar estabilidad al Gobierno de Toledo con el nombramiento de seis nuevos ministros, pertenecientes al partido de la Presidencia, Perú Posible, que serán presentados el próximo 25 de agosto para que el Congreso les conceda su voto de confianza. El nuevo presidente del Gabinete cubrió en primer lugar el vacío que quedaba en la cartera de Economía por su actual designación y nombró como su sucesor a Fernando Zavala, su viceministro durante los últimos cuatro años.

Rudecindo Vega Carreazo dirigirá el Ministerio de Vivienda, después de que su antecesor, Carlos Bruce, asegurase no volver al equipo toledano tras presentar su renuncia junto a Ferrero al discrepar de la controvertida ley regional aprobada por el FIM que permite el cultivo de hoja de coca en las regiones de Cusco y Huánuco. En la cartera de Relaciones Exteriores, en la que Olivera sólo permaneció 48 horas ante la disolución del Gabinete, Kuczynski ha emplazado al vicecanciller Oscar Maúrtua de Romaña.

El resto del nuevo equipo está conformado por: Mariano Rengifo como ministro de Defensa, Rómulo Pizarro dirigirá la cartera de Interior y Alejandro Tula, la de Justicia. En los otros nueve cargos se mantendrán los titulares del anterior Gabinete, incluida Pilar Mazzeti, ministra de Salud, quien también había amenazado con dimitir junto a su colega de Vivienda.

Kuczynski llevará al Congreso el próximo 25 de agosto en su cartera algo más que los seis fichajes: el programa de prioridades que fijará como primer ministro con el objetivo de recibir el apoyo de los parlamentarios. Entre la lista de los temas centrales de su gestión destaca la seguridad ciudadana, tema primordial para los peruanos, y el crecimiento económico, que este año podría superar el 7%, tal como lo revela un informe del Instituto Nacional de Estadística y de Informática (INEI).

Además, el ex ministro de Economía ha indicado que trabajará en el aspecto institucional, sobre todo dentro del Estado, quizá con la pretensión de que el Gobierno peruano no repita más en el futuro los errores del pasado. En este sentido, y teniendo en cuenta que las próximas elecciones presidenciales de 2006 están a un paso, Kuczynski quiere mostrar trasparencia, limpieza y para estar más seguro, invitar a observadores internacionales.

Las primeras críticas. Si bien parece ser que la crisis ha alcanzado una solución temporal, las críticas entre los diferentes grupos políticos no han arreciado, y Kuczynski sabía que no se iba a librar de ellas. En primer lugar, ha tenido que desmentir los rumores sobre su posible salida del equipo antes de octubre para participar en las presidenciales y ha asegurado que permanecerá al pie del cañón hasta el final.

Después han llegado las críticas de los enemigos. Unión Parlamentaria Descentralista (UPD) opina que Kuczynski no es el político más idóneo para asumir el nuevo puesto porque dará prioridad a los intereses económicos de su antigua casa, mientras que el Partido Popular Cristiano deberá pensar más detenidamente si dará o no al nuevo jefe del Gabinete voto de confianza.

Por su parte, el segundo vicepresidente de la República, David Waisman, ha pedido al primer ministro que incluya en la presentación de su programa al Congreso medidas concretas para impulsar la microempresa con el objetivo de consolidar un mercado interno en caso de una posible desaceleración de la economía y de que se frenen las exportaciones.

El ex ministro de Economía también ha recibido apoyos, como es el caso del líder de Acción Popular, Valentín Paniagua, quien ha destacado que el nuevo Gabinete está integrado por personas que reúnen los requisitos indispensables para el buen ejercicio ministerial y calificó de patriótico colaborar para que tengan éxito. Los representantes del FIM, aliados de Perú Posible en el Gobierno, se mostraron igualmente conformes con la designación de Kuczynski y consideran que se dará una imagen de seguridad jurídica, y un tratamiento razonable de las variables macroeconómicas.

Controversias en las primeras actuaciones de Perú Posible. El nuevo ministro de Defensa, Marciano Rengifo, ya se ha estrenado en el círculo de las polémicas. Su homólogo estadounidense, Arnold Rumsfeld,llegó ayer a Perú para negociar la firma de un acuerdo por el cual el Gobierno peruano se compromete a no entregar a la Corte Penal Internacional, con sede en Roma, a los militares de EEUU que puedan ser acusados por delitos contra la humanidad. Con esta iniciativa, se busca dar inmunidad a los soldados que formen parte de operaciones contra el narcotráfico y el terrorismo.

Ante esta actuación, el congresista de Unión por Perú Javier Díez Canseco ha manifestado que si Perú se adhiere a EEUU para evitar que sus tropas vayan al banquillo por crímenes que estén documentados, no podrá exigir juicios para los miembros del grupo Colina, que en 1991 asesinaron a 15 personas, ni pedir la extradición del ex presidente Alberto Fujimori.

   

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