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France
Telecom (FT) anunció esta mañana la anunciada
ampliación de capital para financiar la compra de
Amena. La operadora francesa ampliará capital en
3.000 millones de euros mediante la emisión de 133.439.454
nuevas acciones destinadas a sus actuales accionistas.
En
una nota a la Comisión de Valores gala (COB), FT,
explica que entregará a sus accionistas un warrant (bono de suscripción de acciones) por cada título
que posean. Por cada 37 bonos, el inversor podrá
adquirir dos nuevas acciones de FT a un precio de 22,63
euros cada una, en el periodo comprendido entre el 1 y el
13 de septiembre. Los nuevos títulos también
se negociarán en el mercado, aunque los accionistas
actuales tengan prioridad. El Estado francés, que
posee un 34,9% de la operadora, ya ha anunciado que no acudirá
a la ampliación, con lo que su participación
se reducirá al 33,1%.
El acuerdo que firmaron el pasado julio FT por un lado y
los anteriores propietarios de Auna (Grupo Santander, Unión
Fenosa y Endesa) por el otro, preveía la posibilidad
de que los tres grupos españoles reinvirtieran parte
de los 6.400 millones obtenidos por la venta del 80% de
Amena en acciones de nueva emisión de la operadora
gala. Sin embargo, FT ha decidido no hacer efectiva esta
opción, debido al buen comportamiento de su acción
en bolsa.
El grupo de bancos que dirigirá la ampliación
de FT está compuesto por ABN Amro, Rothschild, BNP
Paribas, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Société
Générale.
¿Culpa
de Zapatero? El Partido Popular español (PP)
cree que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, debería pedir a Bruselas que prohiba a
empresas francesas participadas por el Estado adquirir compañías
españolas de sectores estratégicos, según
dijo su portavoz económico a Europa Press.
Los populares pusieron el grito en el cielo cuando FT anunció
la compra de Amena y, pese a los reiterados desmentidos
de los propios vendedores, acusa al Gobierno de haberles
presionado para que vendieran a los franceses. El anuncio
de Francia de que cerrará algunas empresas estratégicas
al capital extranjero ha contribuido a reavivar la polémica.
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