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Un
incendio en un edificio del centro de París se ha
cobrado la vida de 17 personas, entre ellos 14 niños.
La mayoría de las víctimas, procedentes de
Africa, habían sido alojadas en el inmueble por asociaciones
caritativas, según manifestó la policía.
El
edificio de 1920 acogía en sus siete pisos a unas
130 personas, de las que un centenar eran niños,
procedentes de Mali, Senegal, Costa de Marfil y Gambia.
Algunos testigos aseguran haber visto ratas en el edificio
y eran conscientes del mal estado del inmueble.
Al parecer el fuego se inició en el hueco de la escalera
entre la tercera y la sexta planta, lo que impidió
la huida de muchos ocupantes en los pisos superiores. Muchos
de los muertos perecieron por asfixia. Aunque se desconocen
las causas del inicio del fuego, diversas fuentes destacan
la abundancia de cables y el hecho de que se cocinara en
las habitaciones.
El ministro de Interior francés, Nicolas Sarkozy,
ha pedido a la Prefectura de Policía de París
que haga un inventario de edificios potencialmente peligrosos,
ya sea por riesgo de sufrir incendios o por su sobreocupación,
con vistas a cerrar algunos de ellos. Es un espectáculo
abominable, declaró el ministro.
Este es el segundo incendio ocurrido este año en
un edificio ocupado por inmigrantes. En abril, 24 personas
murieron, en su mayoría africanos y sin recursos,
al incendiarse el hotel donde estaban alojados.
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