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Jueves 1 de septiembre de 2005 
 
Pelea abierta entre el equipo directivo del Banco Hipotecario de Argentina y el Estado
 

La asamblea extraordinaria que ayer celebró el Banco Hipotecario de Argentina sirvió para que éstos avalaran la actuación de la dirección de la entidad controlada, por el empresario Eduardo Elsztain, pero también para hacer evidente las graves discrepancias que existen entre el grupo privado que gestiona el banco y los representantes del Estado. Fuentes financieras consultadas por Americaeconomica.com explican que las relaciones con el Gobierno son cada día más complejas, lo que está pasando factura a la evolución de la entidad.

El Estado controla la mayoría de las acciones del banco, pero la gestión está en manos privadas, la controla un grupo formado por el Fondo Dolphin, Ritelco, BGL Latin America Capital Partners, IRSA, Inversiones Financieras del Sur y IFIS LImited que lidera el vicepresidente de la entidad y presidente de IRSA, Eduardo Elsztain. Esta situación es la que está complicando la gestión diaria de la entidad e incluso sus proyectos a largo plazo.

 

En la Asamblea Extraordinaria quedó claramente expuesto el conflicto que mantienen ambos bandos. El objetivo de este encuentro era básicamente uno: La ratificación o no del pago de la gratificación por valor de 30,9 millones de pesos (8,6 millones de euros) que se auto concedió el equipo directivo como premio a su labor y la revalorización de las acciones en el mercado bursátil argentino.

El esfuerzo de la dirección. El encargado de defender esta prima fue el propio Elsztain, quien destacó la buena gestión de la directiva y aseguró que la retribución es legal y tuvo como objetivo retribuir el esfuerzo del comité ejecutivo para sostener el banco tras la crisis.

Esos fondos, los 30,9 millones de pesos, se encuentran inmovilizados. Una parte está depositada en una cuenta a favor del banco hasta que la Comisión Nacional de Valores (CNV) concluya su investigación y otra está colocada en plazos fijos en el banco hasta que se aclare el asunto.

La posición del Estado la defendió el director de la entidad, Julio Machi, quien intentó convencer a los accionistas de que no ratificaran estos sobresueldos porque se aprobaron sin la autorización del directorio ni de la Asamblea.

Al final, ganó el grupo de IRSA al obtener el apoyo del 50,95% de los votos. La opción de los representantes del Estado la defendieron el 49,05%, en ese porcentaje se incluye el voto de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFJP) del banco que controlan el 5% del capital del Hipotecario.

Panorama pesimista. Algunos analistas consultados por este diario explican que el conflicto que mantienen la dirección de la firma y los representantes del Gobierno Nacional, y que ha quedado patente en esta Asamblea, ha complicado el panorama de la entidad. Una de las consecuencias ha sido que no han podido concretarse las negociaciones para absorber la filial argentina de BNL que, según estas fuentes, "habría generado fuertes sinergias al dotar a la entidad de una extendida red minorista para diversificar su actividad de negocio transaccional, con lo que se habría acelerado rápidamente su ritmo de expansión". Las negociaciones continúan, pero "el panorama es más pesimista".

Ayer, el día de la Asamblea, las acciones del Hipotecario cayeron un 2,27% frente a la subida acumulada desde el 31 de agosto de 2004 del 106,4%.

La solución, según algunos observadores, sólo puede ser una: que alguno de los sectores (el Estado o el grupo privado que controla la gestión) venda su participación al otro, algo que, según la prensa argentina, se planteó el empresario Eduardo Elsztain antes de la Asamblea.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.