Los
movimientos de desempleados ('piqueteros') argentinos contrarios
a negociar con el Gobierno de Kirchner han realizado hoy
por sorpresa cortes de calles y carreteras en diversos sitios
de la provincia de Buenos Aires. Es su respuesta al cambio
de estrategia que ha iniciado la Administración austral
para contrarrestar esta modalidad de protesta.
El
Gobierno de Kirchner ha dejado atrás la pasividad
que siempre ha mostrado frente a las protestas 'piqueteras',
movimientos que generan un gran malestar entre la clase
media argentina, y ha decidido poner en marcha un operativo
para frenar sus andanzas. El pasado viernes y el lunes
las fuerzas de seguridad evitaron el corte del Puente Pueyrredon
y el colapso de la Plaza de Mayo, una actitud que ha molestado
a los piqueteros, acostumbrados a la tolerancia que Kirchner
ha mostrado siempre hacia ellos desde que llegó al
poder.
Como
respuesta, hoy los piqueteros han vuelto a las calles, pero
sin avisar, para evitar a la Policía. Además
del bloqueo de calles y carreteras, los desocupados han
tomado las taquillas de venta de billetes de algunas estaciones
de metro, como la de la Constitución, que tuvo que
ser cerrada.
No obstante, los efectivos policiales, que
se han desplegado rápidamente en los diferentes puntos
de conflicto, lograron desalojar a los manifestantes, lo que supone otra
muestra del cambio de estrategia de Kirchner.
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