Americaeconomica.com
Internet

 
Miércoles 31 de agosto de 2005 
 
La economía brasileña da un respiro a la crisis política
 

Los escándalos de corrupción dan cada día un nuevo disgusto a Lula. Pero hay algo que, de momento, no le falla al presidente brasileño: la evolución de la economía. Hoy se ha conocido que el PIB del país creció en el segundo trimestre del año un 1,4% respecto al anterior, un ritmo que ha superado las expectativas de la mayoría de los expertos.

El crecimiento respecto al mismo trimestre del año anterior fue del 3,9% y en el acumulado del año el aumento fue del 3,4% en relación con el mismo periodo de 2004; unas tasas que muestran que la economía brasileña, de momento, no ha sentido los efectos de la grave crisis política que atraviesa el país.

Eso al menos demuestran los datos y así lo afirma el ministro de Economía, Antonio Palocci, quien ha asegurado que cuando los analistas estudien detenidamente los números de la economía de Brasil percibirán su resistencia a la crisis política.

En un seminario sobre objetivos de inflación organizado por el Banco Central del país (BC), Palocci explicó que la solidez de la economía de Brasil está apoyada en la buena evolución de las cuentas públicas y los resultados del sector exterior.

Una crisis muy grave. Este optimismo en torno a las variables macroeconómicas del país contrasta con el ambiente político. Hoy el presidente Lula ha calificado la crisis de "extremadamente grave", pero también ha pedido seriedad al país. El mandatario brasileño ha asegurado que es posible que al final de todo este proceso se tenga que crear un nuevo instrumento para pedir disculpas a las personas que han sido "crucificadas" injustamente, víctimas de acusaciones sin fundamento.

Mientras tanto, en el Congreso se prepara la lista de los diputados involucrados en los casos de corrupción que podrían perder su mandato en la Cámara baja. Son 18 las personas que aparecen en esta relación que será entregada a la Presidencia del Parlamento, el órgano que decidirá sobre la retirada del fuero parlamentario.

El Presupuesto de 2006. En cualquier caso, todo parece preparado para evitar que la crisis pase factura a la economía. Hoy, los presidentes del Partido de los Trabajadores (PT), Tarso Genro, del Partido Socialista de Brasil (PSB), Roberto Amaral, y del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), Renato Rabelo, todos ellos de la base aliada del Gobierno, han presentado al Ejecutivo un documento en el que proponen la coordinación de las formaciones que apoyan a Lula ante la próxima discusión del proyecto de Presupuesto para 2006.

Estos partidos proponen en un comunicado conjunto que se prioricen los debates sobre los asuntos relevantes para el desarrollo del país, como la inversión en infraestructura, la salud pública, vivienda, educación o la política de ayudas sociales. Estas fuerzas políticas consideran además que el momento de la discusión y posterior votación del Presupuesto será clave para la configuración del último año de mandato del presidente Lula.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.