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Lunes 29 de agosto de 2005 
 
El Banco Central de México relaja su política monetaria por primera vez en tres años
 

El Banco Central de México (Banxico) ha reducido los tipos de interés en 25 puntos básicos hasta situarlos en el 9,5%. La decisión es histórica no sólo porque es la primera vez en años que da una muestra de relajación en su política monetaria sino por la forma de realizarlo, un nuevo mecanismo que supondrá, según los expertos, el cambio definitivo hacia el establecimiento de un tipo de referencia básico al estilo de los fed funds de EEUU o de la tasa selic brasileña.

La principal misión de Banxico es controlar la inflación y para conseguirlo la autoridad monetaria utiliza desde 1998 el denominado 'corto' en lugar de fijar directamente un tipo de referencia. A través de este mecanismo la autoridad monetaria ajusta diariamente la oferta de dinero del mercado, es decir, fija la cantidad diaria de recursos (corto) que tienen a su disposición los bancos en Banxico. Si se incrementa el 'corto' normalmente se produce un incremento de tipos de interés.

El posible fin del 'corto'. Pero en esta ocasión, para provocar una reducción de los tipos de interés, la autoridad monetaria ha mantenido sin variaciones el 'corto' en 79 millones de pesos (5,9 millones de euros) y en su lugar lo que ha hecho es permitir un descenso de 25 puntos básicos en la tasa de fondeo (la rentabilidad que pagan los bancos por los recursos), lo que ha provocado una reducción de los tipos de interés hasta el 9,5%.

Según interpretan la mayoría de los observadores esta decisión podría ser una señal de que Banxico piensa abandonar en breve el 'corto' como instrumento de política monetaria para adoptar otra herramienta: la fijación directa de un tipo de interés de referencia como el que aplica el Banco Central de Brasil, la FED de EEUU o el Banco Central Europeo (BCE).

Financiación sólo para los ricos. La decisión supone también un alivio para los mexicanos. Es la primera vez desde abril de 2002 que se produce una muestra de relajación monetaria que, entre otras cosas, animará la actividad crediticia del sector bancario. En el segundo trimestre del año, el conjunto de entidades financieras mexicanas ganó 2.240 millones de dólares (1.823 millones de euros), lo que supone un espectacular crecimiento del 89%.

Este resultado es fruto fundamentalmente de la buena marcha del negocio de la financiación al consumo. Sin embargo, el resto de la actividad crediticia no parece tan boyante. Además, según ha asegurado el presidente de la Asociación de Bancos de México, Marcos Martínez, la banca "subparticipa" en el mercado mexicano porque no sirve a todo el país, sino sólo a una parte, a los de mayor capacidad económica.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.