La
noticia se difundió ayer por la noche a una velocidad
de vértigo por las redacciones de los medios de comunicación
de Uruguay. El ministro de Economía, Danilo Astori,
había dimitido por discrepancias sobre el Presupuesto
con el presidente Tabaré Vázquez. Horas después,
y tras intensas negociaciones con Astori, todo volvió
a la normalidad.
Hoy, sin embargo, desde Presidencia se
intenta restar importancia a esta primera crisis del Gobierno
de Tabaré, un incidente que obligó al canciller,
Reinaldo Gargano, a suspender su viaje a Bruselas (Bélgica) para participar
en una reunión clave entre el Mercosur
y la Unión Europea (UE).
Toda
la prensa del país y las informaciones de los corresponsales
extranjeros coincidían en señalar que ayer el Gobierno
de Tabaré Vázquez, el primero de izquierdas
en la historia del país, vivió su primera
crisis tan sólo cinco meses después de asumir
el poder. La culpa la han tenido las discrepancias internas sobre las
cifras del Presupuesto quinquenal presentadas por Vázquez.
La
propuesta del Gobierno entregada al Congreso da prioridad
a los proyectos de ayuda social, salud, seguridad
ciudadana y educación. Es precisamente esta última
partida la que ha generado las discrepancias. El presidente
ha exigido que se dedique a esta partida el 4,5% del PIB
para cumplir con su campaña electoral. Pero, al parecer, Astori no opinaba lo mismo.
El
motivo de las discrepancias. Las discrepancias
motivaron la renuncia del ministro de Economía. Pero
finalmente la crisis fue sofocada y, tras horas de negociaciones,
Astori volvió a su puesto. Tabaré, que ganó
las elecciones a finales de octubre de 2004 (pero asumió
el cargo el pasado mes de marzo) con una amplia mayoría,
consiguió convencerle.
Esta
'minicrisis' obligó al Gobierno a emitir por la noche
un comunicado en el que anunciaba que el Gabinete ministerial
se mantenía con los mismos integrantes, lo que contrasta
con la cara de sorpresa de hoy del secretario de la Presidencia,
Gonzalo Fernández, quien aseguró que no se
produjo ninguna solicitud de renuncia. El vicepresidente
de este país latinoamericano, Rodolfo Nin, también
restó importancia a lo ocurrido y aseguró
que discusiones como estas se tendrán que volver
a repetir a lo largo de los próximos años
de Gobierno.
Calma
entre los inversores. En cualquier caso, todo fue
muy rápido y aparentemente hoy reina la normalidad
en el país, algo que los inversores agradecen. El
ministro de Economía es un liberal moderado que fue
nombrado por Lula para enviar una señal a los mercados
de ortodoxia económica y fiscal, una estrategia similar
a la empleada por el presidente brasileño, Lula da
Silva, con su ministro de Hacienda, Antonio Palocci. En
ambos casos, la estrategia ha dado buenos resultados. Al cierre de esta
edición, el peso uruguayo se mantenía estable
frente al dólar, incluso experimentaba una ligera
revalorización hasta los 24,22 pesos por divisa estadounidense.
Sin
embargo, a pesar de la calma, el incidente provocó
la suspensión del viaje que el canciller tenía
previsto realizar a Bruselas para participar en una reunión
ministerial entre los países del Mercosur y la UE.
Al cierre de esta edición se desconocía si
el ministro de Exteriores se trasladaría a lo largo
de hoy a la capital belga para participar en el encuentro
oficial que se celebrará mañana. |