Las compañías petroleras internacionales que operan en Bolivia consideran imposible cumplir el plazo de 180 días establecido por la nueva Ley de Hidrocarburos para migrar los 72 contratos suscritos entre las compañías multinacionales y el Estado boliviano a las modalidades que impone la nueva reglamentación. Sin embargo, el Gobierno se ha mostrado firme y ha asegurado que los cambios se efectuarán en el periodo fijado, que vence el 15 de noviembre.
El
sector petrolero detalló ante los medios de comunicación
bolivianos que el plazo se podría retrasar hasta
junio de 2006 porque la migración, que obliga a las
firmas extranjeras a pagar un 32% de impuestos y un 18%
de regalias, es un proceso complicado en la que hay que
tener en cuenta los tipos de contrato, las características
de la empresa y el tipo de actividad que desarrolla.
Pero
el ministro de la Presidencia, Iván Avilés
considera que con la elaboración de los nuevos estatutos
de la estatal Yacimientro Petrolíferos Fiscales Bolivianos,
que la dotan de competencia para negociar con las petroleras
extranjeras las condiciones de la ley, se podrá cumplir
con la fecha fijada legalmente.
Por
el momento todavía no se ha migrado ningún
contrato, aunque el Gobierno de Bolivia ya ha iniciado
las discusiones con la empresa hispano - argentina Repsol
YPF, la británica British Gas, la francesa TotalFinaElf,
y las estadounidenses Vintage y Panamerican Energy que han
apelado al Tratado Bilateral de Protección a las
Inversiones.
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